Doble fondo

Roberto Pareja

Condenada Justicia

ELPIDIO José Silva, el juez que osó encarcelar -y por partida doble- a un banquero tan poderoso, valga la redundancia, como el ex presidente de Caja Madrid Miguel Blesa se sienta en el banquillo como un delincuente para el que el presunto damnificado pide 43 años de inhabilitación bajo la acusación de prevaricación. No había precedentes de tal acrobacia judicial -en su calidad de salto sin red- desde que otro presunto gran damnificado de cuello almidonado, Mario Conde, fuera condenado a veinte años de prisión. Entre los acusadores justicieros de Elpidio Silva figura Gerardo Díaz Ferrán (incurso en la causa por un crédito de 26,6 millones de Caja Madrid a Marsans, el grupo que hundió el inefable), que critica los "insultos a la inteligencia" de la instrucción de Silva como si nadie le pudiera recordar al ex presidente de la CEOE su brillante receta anticrisis: "Trabajar más y ganar menos".

Lo cierto es que el juez Silva chupa banquillo y que el ex banquero Blesa sigue "de rositas", dice Cayo Lara. "El mundo al revés", colmata el coordinador federal de IU. Da así la razón a los que sostienen que la federación de izquierdas está trasnochada. El señor Lara no se quiere dar por enterado de que a los peces gordos no hay quien los meta el diente hasta que las pruebas sean tan abrumadoras como la corrupción imperante en España y su desproporcionado rédito punitivo: 1.700 causas abiertas, más de 500 imputados y de ellos, sólo una veintena cumpliendo condena.

¿A quién se le ocurre pensar, amén de Lara, que hombres como Blesa, con ese mayúsculo reparto de favores que lleva a sus espaldas, vaya a ser la liebre de la torrija? No hombre, no, ¿en qué mundo vive usted? Los pringaos no vivimos en un mundo al revés. Vivimos de revés en revés. Y los salvapatrias -de esa estirpe se proclaman con más o menos sutileza- que nos llevan de cabeza a la redención están bien pertrechados entre la omertá de sus colegas de trinchera (partido), el blindaje (aforamiento) y, en última instancia, la eternización de la entelequia (justicia). Que no se entera señor Lara, que donde no hay (justicia) no se puede sacar (la razón).

Amén. Y que las togas de Silva y Garzón descansen en paz.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios