La esquina

Confesiones de un secretario

MI columna del viernes, Los jueces se levantan, ha motivado una carta de réplica del secretario judicial de un juzgado de Jerez. No por comodidad, sino por creer que explica bien las razones del malestar que lleva a este colectivo a la huelga de hoy, le cedo gustosamente esta esquina para resumir sus argumentos.

"Somos licenciados en Derecho, que hemos accedido a este Cuerpo Nacional superando una oposición de dificultad similar a la de jueces y fiscales (...) Somos los directores del procedimiento, los responsables, por tanto, de su correcta y ágil tramitación (...) Ostentamos la jefatura del personal, que no corresponde a jueces o magistrados (...) Todo el mundo cree que el secretario no lo es de la Administración de Justicia, sino sirviente personal del magistrado, al que le lleva el café (...)".

"Con la sanción a nuestra compañera se pretende distraer la atención del ciudadano respecto de la verdadera causa de la falta de ejecución de la sentencia del caso Mari Luz y de miles de sentencias más: la existencia de un modelo de administración de Justicia que remonta sus orígenes a la Edad Media, prácticamente sin cambios organizativos sustanciales (...) Desde que el CGPJ editó su Libro Blanco hace quince años se sabía que había que repartir las funciones de manera diferente, primando la figura del secretario judicial con el objeto de descargar a los jueces del poder omnímodo que les hacía ocupar demasiado tiempo en cuestiones que no eran ni juzgar ni hacer ejecutar lo juzgado (...)".

"En eso usted se equivoca, nuestro paro en ningún caso puede calificarse de corporativo ni tiene como objeto pedir la exculpación de nuestra compañera (...) El motivo esencial y fundamental de nuestro paro es la exigencia de urgentes reformas, pendientes desde hace cinco años, y medios, sobre todo informáticos. ¿Se le ocurre a alguien pensar que cuando se detecta a un ciudadano que no ha hecho su declaración de IRPF es porque un inspector de Hacienda, revisando uno por uno los expedientes, ha reparado en tal ausencia? Evidentemente no. Todo el mundo sabe que el sistema informático saca a la luz tan insolidaria conducta. Sin embargo, los secretarios judiciales debemos de controlar uno a uno, físicamente, la tramitación de los miles de procesos que acumulamos en cada juzgado. No existe ningún sistema que nos avise de que un señor lleva más tiempo de la cuenta en prisión preventiva o de que una sentencia firme está pendiente de ejecutar. ¿Cabe mayor absurdo? (...)".

"(...) una Administración que nos escatima incluso el papel para trabajar, en edificios obsoletos que no cumplen las mínimas medidas de seguridad e higiene (...)".

Ahí queda su versión.

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