La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Elogio de la publicidad local

De la 'radio de proximidad' sobreviven pequeños espacios de actualidad sevillana y la estupenda publicidad local

Gracias a la publicidad local nos redimimos de los extremos de agresividad o cursilería de las campañas internacionales y nacionales. Estos anuncios difundidos por todas las cadenas están perfectamente realizados con irreprochable técnica y soluciones creativas de seguro impacto. Pero carecen del gracejo cotidiano de los anuncios locales. En estos sobrevive un eco de la radio amable de proximidad. Se habla de la desaparición de los comercios de proximidad en los cascos históricos de las ciudades colonizadas por el turismo. Se habla también de la desaparición de los cafés y bares de toda la vida sustituidos por comederos y bebederos para turistas. Pero no de la pérdida de la radio de proximidad.

Desde hace años los programas locales de las cadenas nacionales se han ido reduciendo a poco más de una hora o conexiones de 10 minutos. Solo los mayores recordamos el esplendor de la radio local en los años de oros de Radio Sevilla, Radio Vida, Radio Peninsular de Sevilla o La Voz del Guadalquivir que convirtieron en popularísimos los nombres y en tan queridas las voces de Marisa Carrillo, Elvira Velasco, Rafael Santisteban, Pepe Da Rosa, Enrique Vila, Filiberto Mira, Juan Tribuna, Sánchez Araujo, Aurelio de la Viesca, Manolo Bará, Juan Palma, Antonio Gamito, Agustín Embuena, Angelita Granja, Paco Casado, Juan Fabián Delgado, Alfonso Eduardo Pérez Orozco o José Luis Garrido Bustamante, por citar solo algunos de los muchos nombres -perdón por los olvidos- que fueron tan populares en la Sevilla de entre los años 40 y los 80.

De aquella radio de proximidad sobreviven los pequeños espacios que las grandes cadenas dedican a la actualidad sevillana y la estupenda publicidad local. Próxima, divertida, ingeniosa en su modestia, con sonido y recursos, no de radio antigua, sino de radio de siempre. Con el clásico, y afortunadamente emitido desde hace 40 años, "olvídese de aquello tan lejano de Leopoldo, échame el toldo, y pase a la modernidad a... Currito, dale al botoncito" -con fondo de La sombra vendo de Marifé de Triana- creado en 1981 que debería ser declarado BICR (Bien de Interés Cultural Radiofónico), heredero de aquellos "zafarrancho Vilima" con toque de corneta, "pero si esto es el diluvio… pues cómprese un paraguas en Casa Rubio" o los calcetines Cuqui Puntolink del Mago Tralarán de Agustín Embuena. Felicidades agradecidas a los publicistas locales.

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