Tribuna Económica

Rogelio / velasco

Evolución del paro

SON conocidas las limitaciones que presentan las cifras del paro registrado. Muchas personas activas no figuran en las cifras oficiales, entre otras razones por desánimo, después de estar registradas durante varios años y no encontrar un empleo.

Aún con las limitaciones que presentan, las cifras del paro registrado ofrecen una visión fotográfica del mes anterior, de la situación del mercado de trabajo en otros aspectos que no son las cifras absolutas, pero que son relevantes para analizar la composición del colectivo que no está oficialmente parado en términos de edad, género, localización geográfica o sector en el que presta sus servicios. En todo caso, las cifras que ofrece el Ministerio de Trabajo están, salvo alguna excepción, sin desestacionalizar, con lo que actividades ligadas a una época del año, como las agrarias, o al clima, como la construcción, distorsionan notablemente los resultados respecto de los meses anteriores o posteriores.

Los datos presentados ayer por el Ministerio ofrecen una foto que, aunque no puede calificarse de optimista -hay cuatro millones y medio de personas registradas- al menos acentúan la tendencia mostrada desde hace más de un año de una mejora en el comportamiento del mercado de trabajo.

En casi 15.000 personas se redujo el paro registrado en noviembre con respecto del mes anterior. En términos anuales son 300.000 parados menos que hace un año. Esto representa una cifra del 6,20% inferior al pasado año, triplicando la tasa de reducción. Como los efectos de estacionalidad influyen para realizar comparaciones, los mismos datos desestacionalizados indican que hay 51.000 parados menos que en noviembre de 2013. En paralelo, los datos de la seguridad social son aún mejores porque indican que, en un año, el número de afiliados ha aumentado en unos 400.000 activos.

Por sectores, la construcción logró reducir los parados registrados en más de 12.000 personas, aunque ya el mismo mes del pasado año también lo hizo. La reducción de 8.000 personas en la agricultura tiene un fuerte componente estacional, por lo que resulta más relevante una mejora también significativa de reducción en el sector industrial, que está sometido a mucha menor estacionalidad.

En Andalucía, noviembre arrojó unos 9.000 parados menos que el mes anterior y en un año esa cifra se eleva a unos 30.000. La reducción se ha centrado en Sevilla, Málaga, Jaén y Cádiz, presentando las restantes provincias estancamiento o aumento del paro. Lo que resulta muy preocupante es que del total de parados en Andalucía, unos 130.000 no tienen empleo anterior. Esto representa la tercera parte del total de España.

La deuda de empresas y familias se ha reducido y ofrece algún margen para incrementar la demanda. El desplome del crédito bancario se ha detenido en gran medida y algunas entidades comienzan a ofrecer nuevo. Las empresas exportadoras siguen mostrando un fuerte dinamismo, aunque está muy concentrado en el territorio y las consecuencias positivas apenas se perciben en el resto. Estos factores están contribuyendo a mejorar la situación del mercado de trabajo.

Pero no podemos mostrar un optimismo sin limitaciones. Podremos seguir creciendo y generando empleo si la situación internacional no se deteriora y el saldo positivo de la balanza de pagos permite financiar la expansión del consumo, que está creciendo a un ritmo superior al de la renta disponible de las familias.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios