Diario de Sevilla Mantenemos la cita diaria en los quioscos como actividad esencial decretada por el Gobierno en la crisis del coronavirus

Desde mi córner

Luis Carlos Peris

lcperis@diariodesevilla.es

Francisco y Cardo, una simbiosis perfecta

La dedicatoria del ya Dorsal de Leyenda del Sevilla no es más que reconocer la realidad

Brindis propio de una persona agradecida, ya que eso es de bien nacido y el excepcional futbolista que fue Francisco es hombre de indiscutible buena nacencia. Dedicarlo "al de Coria" no más conocer que ya es Dorsal de Leyenda del Sevilla muestra su calidad humana, ya que Cardo, el de Coria, y Francisco formaron una simbiosis perfecta desde aquella fría tarde en La Romareda hasta que el club despidió al coriano en el verano del 86.

Cuando surgió Francisco nadie dudaba de que era la perla más valiosa de cuantas se pulieron en la carretera de Utrera. Lo descubrió Pepe Alfaro y lo moldeó Cardo para que todo se le torciese ausente ya el coriano de su vida de pelotero excepcional. Llegó un escocés inefable e iluminado que quiso a Francisco por delante del balón, "será el nuevo Platini" me dijo una noche Jock Wallace ante su enésimo whisky, y por ahí fue eclipsándose la estrella del ursaonense.

Con madera inequívoca de manija, entre colocarlo por delante del balón y que unas inmisericordes tablas gimnásticas le tambalearon la columna, ya no volvió al equipo nacional. Si nadie sabe cuándo se jodió el Perú, puede decirse que la ausencia de Cardo sólo se restañó un tanto en el encuentro con Luis Aragonés en Sarriá. Tanto que cuando viene Luis a entrenar al Sevilla se abre la posibilidad del retorno a casa de un futbolista monumental, pero los mengues jugaron en contra.

Francisco fue ídolo grande de Nervión y arquitecto de aquel Sevilla de canteranos que Cardo hacía saltar en la palma de su mano. Duodécimo Dorsal de Leyenda de su club de toda su vida de futbolista fue un espejo en el que se miró cuanto juvenil llegó a la José Ramón Cisneros, nunca olvidó la muerte de su compañero de equipo y de motillo Carli y jamás dejó pasar un día sin agradecerle al de Coria cómo apostó por él en un tiempo sin nada que ver con el actual. Un grande de verdad.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios