la tribuna

Rafael Caparrós

¿Giro a la izquierda en Europa?

EL reciente triunfo electoral en las legislativas de Dinamarca de la coalición rojiverde, la llamada Lista de unidad de los Rojos y los Verdes -fundada en 1989 gracias a la colaboración entre los Venstresocialisterne (Socialistas de izquierdas), el DKP (Partido Comunista danés) y el trotskista SAP (Socialistisk Arbejderparti, sección danesa de la IV Internacional)-, por virtud del cual una mujer, la socialdemócrata Helle Thorning-Schmidt, accede por primera vez a la Jefatura del Gobierno, puede haber sido sólo el primer caso en que se concreta el posible giro a la izquierda en Europa a corto plazo.

En efecto, varios importantes países europeos se encuentran en la fase terminal de sus actuales legislaturas y la mayoría de los sondeos pronostican triunfos electorales de las izquierdas y los consiguientes cambios de gobierno en las próximas elecciones. Es el caso, al menos, de Francia, Alemania e Italia.

A siete meses de las elecciones presidenciales francesas de 2012, la izquierda francesa con el Partido Socialista a la cabeza, ha conseguido la mayoría en el Senado por primera vez desde la fundación de la V República en 1958. La izquierda ha alcanzado una holgada mayoría de 175 senadores, ganando 24 respecto a la última composición de la Cámara, y ha mejorado sus resultados en 19 departamentos del país, mientras la derecha ha retrocedido desde 171 escaños hasta 169. El resultado de París, donde los socialistas han conseguido 8 senadores y la UMP, la formación de Sarkozy, dos, confirma el declive del presidente conservador. La victoria de la izquierda pone en jaque al presidente Sarkozy, a siete meses de las siguientes elecciones presidenciales. El más cualificado aspirante a candidato del PS en las próximas elecciones, François Hollande, consideró que los resultados muestran "una descomposición del sistema de poder de Sarkozy, premonitoria para 2012".

En las elecciones regionales celebradas el pasado 18-9-11, el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) mantiene por tercera vez la Alcaldía de Berlín, tras lograr el 28,4% de los votos, aunque acusa el desgaste y está sostenido más por la icónica imagen de su alcalde, el socialdemócrata gay Klaus Wowereit, que por sus éxitos. Los socialistas podrían gobernar con los Verdes (17,6%) o formar gobierno con la Unión Democristiana (CDU, 23,2%). Angela Merkel encaja de este modo su sexto patinazo del llamado "súper año electoral", y a un año de su eventual reelección en 2012, los observadores predicen la "nacionalización" creciente del mensaje electoral de los länder federados alemanes. Y, por ende, el probable acceso al gobierno federal de una coalición de izquierdas, liderada por el SPD.

A sus 77 años, el polémico presidente del actual gobierno italiano, Silvio Berlusconi, ha anunciado que el próximo candidato a presidente del gobierno por su partido, el Pueblo de la Libertad, en las generales de 2013 será el actual ministro de Justicia, Angelino Alfano, quien fue recientemente nombrado secretario nacional de dicha formación. "No es que vaya a dimitir -ha precisado-, aunque tendría ganas de hacerlo, pero de todas maneras no seré el candidato ".

Acosado por mil escándalos políticos, ridiculizado por los medios globales por sus pretendidas hazañas sexuales, que él mismo se encarga de alimentar con sus bochornosas declaraciones -"Ayer tenía una fila en el dormitorio… eran 11, pero yo sólo estuve con ocho, porque no podía más… Estoy acosado"-, y sometido a mil procesos judiciales por corrupción, el ocaso político de Il Cavaliere parece tan próximo como inevitable. Y con ello será posible, por fin, el acceso al poder de una izquierda que, pese a sus divisiones internas y a sus limitaciones de todo tipo, es la única que puede sacar a Italia, a medio plazo, de su actual estado de postración política y económica.

Ahora bien, ¿qué pueden hacer realmente las izquierdas europeas con este aumento de votos y de escaños, dado que la socialdemocracia ha expresado siempre claramente, al menos de lip service, su rechazo a gobernar en contra de los intereses de los trabajadores? Es evidente que este importante aumento del voto de izquierdas en Europa refleja el nivel de cólera y de desesperación de la ciudadanía europea frente a las políticas ultraliberales y al rápido deterioro de sus conquistas sociales tradicionales. No obstante, sus posibilidades reales de llevar a la práctica auténticas políticas socialdemócratas de defensa del Estado de bienestar y del modelo social europeo en la actual coyuntura recesiva, como acabamos de comprobar en España, son muy limitadas, debido a las graves carencias teóricas de que adolece una socialdemocracia emputecida por el tacticismo político, y de los numerosos constreñimientos a que somete a los gobiernos la hegemónica globalización neoliberal imperante en la UE.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios