La ciudad y los días

carlos / colón

Hombre, no sea tiquismiquis

SI a usted le coaccionan, amenazan o insultan durante una huelga porque no quiere sumarse a ella, no se preocupe. Se trata de una percepción subjetiva que le ha inducido a una incorrecta interpretación de los hechos. Una especie de hipocondría que genera el pánico exagerando los síntomas o hasta inventándoselos. El culpable es usted, por tiquismiquis. Quienes según su errónea interpretación le están coaccionando o amenazando en realidad están ejerciendo acciones propias de "la presión ambiental de un piquete".

Si un huelguista le dice "te tiramos todo lo que hay por ahí, porque tiramos todo al suelo y vas a tener que poner aquí a trabajar veinte días a la gente. Me has entendido, ¿no?", no vaya usted a creerse que le está amenazando, no me sea usted exagerado o hasta apestosamente reaccionario. Le está informando de sus derechos. Con un poquito de intensidad, tal vez, pero no se olvide de lo de la "presión ambiental" como atenuante.

Si un piquete entra en su comercio y le dice que la próxima vez entrarán a comprar sin dinero, no están haciendo alusión a llevarse las cosas por la cara, sino a una acción solidaria. Si le insultan, no se ofenda, porque en realidad se trata de "afear la conducta de quienes no secundan la huelga". Si usted le dice al piquete que está abierto en cumplimiento de los servicios mínimos y le contestan "la próxima vez echamos a todo el que esté dentro, por las buenas o por las malas", no vaya a creerse -so mal pensado- que le están amenazando con utilizar la violencia para obligarle a cerrar; se trata del ejercicio del constitucional derecho a "acudir en masa a los establecimientos abiertos al público sin más arma que la palabra, el ruido o la presencia física". Y no se empeñe usted en interpretar lo de "por las malas". Para eso están los tribunales. Y si no, las urgencias.

Todo lo entrecomillado se dice en el auto del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Amén. Afortunadamente el fiscal superior ha dicho que este archivo "es una barbaridad" porque se trata de "una amenaza como un piano" (y no vertical o colín, diría yo, sino gran cola); y ha anunciado la presentación de un recurso porque considera que las acciones archivadas por el TSJA podrían ser consideradas como amenazas por coacciones contra el derecho de los trabajadores. Consuela que alguien tenga sentido común y no considere que amenazar o insultar sean acciones propias de un piquete.

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