desde el fénix

José Ramón Del Río

Ideas para el Bicentenario

CÁDIZ no está teniendo suerte en la conmemoración del bicentenario de la Constitución de 1812. Quizás porque esta Constitución, pese a su importancia, tampoco la tuvo, porque se deroga a los dos años de vigencia y aunque se restablece, vuelve a derogarse y a restablecerse, hasta que se promulga la de 1837. Para publicitar la conmemoración se eligió designarla como La Pepa, obviando el nombre de Cádiz, y este casticismo no fue un acierto, porque pocos, fuera de aquí, la identificaban con la Constitución del 12 Precisamente, la Constitución de Cádiz, como escribe Ramón Solís, fue un plebiscito, ya que la aceptaron con alegría liberales y serviles, unificando a toda España. Y la mala suerte continuó, porque la crisis económica se ha llevado por delante o a retrasado obras proyectadas para ser inauguradas este año, como detalló Diario de Cádiz en un artículo reciente. Hay gaditanos que, sin confesarlo, sienten envidia de Sevilla. En esta ocasión pueden tener razón porque la Expo de 1992 cumplió sus previsiones y fue una auténtica bendición para nuestros vecinos.

Pero quejándonos de la mala suerte no se consigue nada. Por ello, el Casino Gaditano, en la línea que le marcan sus estatutos de fomento del progreso económico, ha venido convocando a un grupo de gaditanos para que, aportando ideas, contribuyan en su modesta medida al éxito de la conmemoración, conscientes de que la sociedad civil es el mejor motor para la actuación de los poderes públicos. En una de las reuniones, Miguel Nuche, su presidente, basándose en que más del 20% de los diputados de Cádiz eran americanos, propuso, que ya que en esta ciudad tendrá lugar la Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y Gobierno, podría aprovecharse para reunir a los agregados comerciales de las embajadas de Iberoamerica, e incluso de Filipinas. Este encuentro tendría una doble justificación: de un lado, la vocación comercial de Cádiz, que le viene desde el siglo XIX, cuando se planteó un mercado nacional con reducción de aranceles a productos americanos, adelantándose así un siglo a la Commonwealth; de otro lado la existencia de una Zona Franca, que por sus beneficios fiscales facilitaría la viabilidad económica de las operaciones, convirtiéndose así Cádiz en agente comercial de Iberoamerica ante Europa.

Esta idea, que no conlleva excesivos gastos, ha sido recibida con agrado por el Ayuntamiento, Cámaras, Zona Franca y empresarios, e ilusiona a muchos gaditanos. Uno de los más conspicuos, José Pedro Pérez Llorca, ponente de la Constitución vigente y ex ministro del Gobierno, se propone asistir a la próxima convocatoria, con el solo y suficiente título de gaditano.

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