El Imserso y los bonos

Para Sevilla será un mal menor. A falta de chinos y americanos vendrán almerienses y jiennenses

El Imserso va a suspender los viajes de la temporada 2020-21. No están los tiempos para bromas. No están para que fomenten las excursiones de los mayores, a cargo de las cuentas del Estado, y los acusen de que quieren reducir el número de pensionistas a lo bestia, u otros chistes de humor negro. Así que van a cortar por lo sano. No habrá viajes bonificados para los mayores y punto. Sin embargo, la Junta de Andalucía ha creado un bono turístico, para pagar la factura en un 25% a los andaluces que viajen por su comunidad. Para Sevilla será un mal menor, quizás una minucia. A falta de chinos y americanos, vendrán almerienses o jiennenses. Buenos son para salvar algunos muebles de hoteles que están en peligro.

Los bonos de la Junta fueron presentados por Juan Marín. Resultó admirable que en aquel momento sólo había cuatro agencias de viajes homologadas para tramitarlos, y al poco tiempo ya eran más de 200. Así de caninos están en el sector, como en casi todos. Estos bonos recuerdan el talonario de Bancotel, que tanto dio que hablar a finales del siglo XX. No obstante, hay que cumplir unos requisitos. Entre ellos estar empadronado en Andalucía, aunque hayas nacido en Fernando Poo (Guinea Ecuatorial). Se considera andaluz a los empadronados. Mientras que si has nacido en la calle Pureza o en la Resolana, pero te has censado en Mondoñedo (Lugo), ya eres súbdito de Feijóo.

También son interesantes las condiciones, ya que descuentan el 25% de la factura de los hoteles, hasta un tope máximo de 300 euros. No van a pagar los lujos, ni las fantasías moriscas, si alguien reserva una suite de lujo frente a la Giralda o la Alhambra. Y las ventajas van más dirigidas a los pobres que a los ricos, ya que a partir de los 1.200 euros de gastos te los pagas tú.

Según las condiciones publicadas, estos bonos turísticos de la Junta para que los empadronados andaluces vayan a los hoteles de Andalucía se ofertan desde el 1 de octubre al 31 de mayo. Es la temporada baja, en general; pero para venir a Sevilla afecta a la Semana Santa y la Feria, si las hubiere, mientras no se demuestre lo contrario. En las circunstancias actuales, en el sector se agarran a lo que sea. El jubilado ya no viajará en modo barato, aunque llegará un momento en el que todos estarán jubilados o prejubilados. Esa visión precursora está implícita en el bono andaluz.

¿Y predomina el criterio sanitario o el económico? Esto lo dijo el ministro Ábalos, al criticar la gestión de Madrid. Así que cuidado con la cogobernanza, pues si vuelven las confinaciones de provincias limítrofes se lo van a cargar.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios