Crónica personal

Pilar / cernuda

Insensibilidad sindical

ESTOS sindicatos, los de hoy, no aquellos que tanto hicieron años atrás por los derechos de los trabajadores, están dejando bajo las patas de los caballos la imagen del sindicalismo. Si fue bochornoso el papel jugado durante el zapaterismo dando por bueno todo lo que decidía un presidente que ha dejado a España en la miseria, ahora demuestran una falta de sensibilidad que llena de estupor y de indignación.

Se cuentan por centenares las empresas que se han visto abocadas al cierre porque los sindicatos se impusieron a los acuerdos de reducción salarial a los que se había llegado con los trabajadores conocedores de la gravedad de la situación, lo que evidentemente ha engrosado las cifras de paro. Sólo por una cuestión ideológica colocan a diario contra las cuerdas a los gobiernos con sello del PP y ahora, con ese deplorable haber en sus cuentas, boicotean en Madrid la noche de los niños, la de los Reyes Magos.

No es su única hazaña estos primeros días de año, pues con su intransigencia están poniendo al límite una empresa como Nissan: los sindicatos se niegan a rebajar sus exigencias salariales. Si no ceden, no podrá fabricarse un modelo de automóvil por el que pelea el Reino Unido, y la empresa tendría que echar el cierre. Ese modelo supondría mil puestos de trabajo en la factoría y tres mil más subsidiarios.

Los niños de Madrid no podrán llegar a la cabalgata a no ser que sus padres les lleven en coche hasta las cercanías y después recorran a pie más de un kilómetro por las calles cerradas al tráfico. Es evidente que a los trabajadores del metro les importa poco la noche más ilusionante de los críos, entre los que necesariamente deben tener hijos y nietos. Esa falta de sensibilidad es lo que más indigna. Cuestión aparte es lo que exigen a la empresa, y mejor no mencionarlo porque dan ganas de gritar. Los datos son apabullantes, y todos ellos indican que son trabajadores privilegiados: casi el cien por cien con contrato indefinido, salarios muy por encima de la media, seguros, préstamos para vivienda, cheques regalo, un número sorprendente de días de vacaciones y trabajo indefinido en la empresa para los familiares directos de los fallecidos.

Cuando cinco millones de españoles se angustian por un empleo, un colectivo bien pagado y bien empleado les amarga lo poco que tienen por disfrutar: llevar a sus hijos a la cabalgata para que disfruten de al menos de una noche mágica.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios