Crónica Levantisca

J. M. Marqués Perales

jmmarques@diariodecadiz.com

De Jaén a Sevilla

A Juan Espadas lo miran como alternancia de Susana Díaz, pero le van mal los tiempos: no va a perder Sevilla

Hay personas que son bioindicadores políticos, cambian con los cambios, nunca se enfrían a la sombra, se retuercen como girasoles y no conocen la lealtad. Hay otras que son propiciadoras de los relevos, son más silenciosos que gritones, gente cabal que sólo habla lo necesario. El jiennense Paco Reyes es uno de estos últimos. El PSOE de Jaén ha virado, pero no mira a Juan Espadas, que es el alcalde de la mayor ciudad gobernada en estos momentos por el PSOE. Reyes se descubrió en el programa de televisión Fernando Pérez Monguió: Jaén no se podrán de perfil cuando haya que elegir al candidato de la Junta. El Vaticano se ha pronunciado.

Juan Espadas es un socialista moderado, al que le gustan más los naranjas que los morados, y un sevillano conciliador, capaz de llevarse bien con esa parte de Málaga que se reconoce en su antipatía por lo hispalense. Como alcalde no brilla, es un corredor de fondo que acaba de asegurase líquido y aire para terminar los 42 kilómetros, mediante un acuerdo con Ciudadanos. A Espadas le miran como posible alternancia a Susana Díaz en el PSOE andaluz, pero al alcalde le encajan mal los tiempos.

Las elecciones andaluzas serán las primeras del próximo ciclo político, Espadas tendría que dejar la Alcaldía de Sevilla y entregar el cetro a un candidato socialista, cuya empresa meses después sería más incierta que la del ex alcalde. También podría hacer como Teófila Martínez en su día, presentarse a las elecciones andaluzas sin dejar la Alcaldía, pero eso estaría tan feo que el PSOE no lo permitiría.

Y continúa Susana Díaz, que está plenamente decidida a dar la batalla interna y a repetir como candidata a la Presidencia de la Junta en 2022, aunque las pirañas ya le muerden los tobillos. Para que la ex presidenta desistiese, Sánchez debería ofrecerle un cargo de esos que no pudiese rechazar, como los que proponía V. Corleone. La trianera ya respondió que no a la presidencia del Senado y no escuchó las milongas del Ministerio de Defensa. Quizás le apeteciese la Embajada de España ante el Vaticano, pero ni por ésas. El nuevo PSOE de esta legislatura no ha comenzado a escribir su prólogo, que serán los Presupuestos Generales del Estado de 2021 y, después, llegará un congreso federal en el que se van a derribar muchos supuestos de lo que es el pedrismo.

Todo esto no invalida que Juan Espadas sea un buen candidato a la Presidencia de la Junta, pero sus tiempos van a ser otros. Y, claro, los girasoles se ponen nerviosos con tanta calma y se contorsionan como los zarcillos de una parra, dan uvas antes de tiempo.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios