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Justicia y libertad

Chomsky acabó defendiendo a un negador del Holocausto como Faurisson, en nombre de la libertad académica

No queda otro remedio que darle la razón a los participantes en el vídeo de Òmnium Cultural, vídeo protagonizado por viejas glorias de la contracultura como Noah Chomsky, y futbolistas lloranderos y melifluos como Pep Guardiola. We demand justice and freedom es el eslogan que han escogido para publicitarse ante el mundo, y es lógico que en España lo acojamos calurosamente. Claro que con una pequeña salvedad. Aquella que aplica el contenido de la frase a las verdaderas víctimas del pustch nacionalista, o sea la ciudadanía catalana, y por tanto señala a los autores del golpe como lo que son: unos señores que conculcaron y vulneraron la legitimidad del parlamento catalán -we demand justice and freedom!-, ignorando las más elementales formas de democracia. De ahí que sus promotores anden en prisión preventiva, a la espera de un juicio por rebelión; aunque este extremo no parece interesarle particularmente a quienes protagonizan, entre la compunción y el melodrama, dicho vídeo.

El pobre Chomsky, a quien tanto leímos en nuestra mocedad, acabó defendiendo a un negador del Holocausto como Faurisson, en nombre de la libertad académica. Es decir, que a Chomsky no parece interesarle, a pesar de haber escrito sobre El problema de Platón y El problema de Orwell, la veracidad de lo que afirman los nacionalistas catalanes, sino sólo su derecho a expresarlo y divulgarlo, como si verdad fuese. Si ustedes hacen memoria, en El problema de Platón venía a resumirse uno de los grandes misterios de la aventura humana: cómo el hombre, contando con tan pocos medios, ha sido capaz de acumular tanto conocimiento. En El problema de Orwell, sin embargo, venía a plantearse el problema contrario (es mejor que los chicos de RTVE se salten este párrafo): cómo teniendo tantos conocimientos, y tantas vías de información, es tan fácil engañar y adoctrinar al hombre mediante la propaganda. Es posible que Chomsky, sin saberlo, sea un ejemplo de los estragos que El problema de Orwell causa entre sus víctimas. De ahí que ahora ande participando en vídeos donde se defiende un golpe de Estado, auspiciado por el más ridículo y aparatoso racismo. Y puede que no sea el único vídeo: parece que PNV y Bildu ya andan preparando un nuevo estatuto con el RH adecuado.

Es una lástima, por otra parte, que un vídeo así no se haya utilizado para denunciar que en España hay una región gobernada por un racista. Pero, claro, dirá Guardiola, ¿qué tiene que ver el racismo con la justicia y la libertad?

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