La ventana

Luis Carlos Peris

Longevidad y excelencia de lo mano

DENTRO del deslumbrante cartel de catedráticos de Derecho de la Universidad de Sevilla en la segunda mitad del siglo pasado, dos tocayos eran de los más brillantes de tan brillantísimo elenco. Manuel Clavero y Manuel Olivencia, tanto monta, monta tanto, eran estrellas en aquella alineación de preceptores como de otro tiempo. Administrativista Clavero y mercantilista Olivencia, sevillano de nacimiento el primero y de vocación el segundo, continúan siendo el espejo donde se siguen mirando las numerosas levas de letrados que surgen en esta Sevilla en la que tan necesarios son los abogados. La otra noche en el Alfonso, cuando el reconocimiento a Carmen Laffón, daba gloria comprobar cómo el paso del tiempo pasa factura en el físico, pero sin que se note en unas cabezas que siguen siendo santo y seña para la excelencia. Salud, queridos profesores.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios