Crónica personal

Pilar / cernuda /

Madrid

NO ha sido una sorpresa para el PP la encuesta que advierte que pierde la mayoría absoluta en Madrid -su única posibilidad de gobernar- tanto en la comunidad como en la alcaldía. Hacía tiempo que los dirigentes del partido manejaban datos poco favorables, como hacía tiempo que se preguntaban en voz alta por los candidatos que podrían dar la vuelta a los sondeos y se hacían eco de lo que en varias ocasiones habían escuchado al presidente del partido y del gobierno: la alcaldía de Madrid es más importante que la mayoría de los gobiernos regionales. Y presidir la comunidad de Madrid estaba casi a la par en importancia.

La dimisión de Esperanza Aguirre, ya se dijo en su momento, supuso un importante roto y descosido para el PP. Porque era -y sigue siendo- la única garantía de repetir mayoría absoluta y porque, además, como ha ocurrido, sin la atadura de gobernar día a día y disponiendo de mucho tiempo daría pie a que expresara con toda libertad sus opiniones, que no siempre son coincidentes con la línea oficial del PP. Como así ha sido. El problema para Rajoy y Cospedal es que, ante la decepción que provoca el PP, cada declaración o artículo de Aguirre afianza la simpatía y el respaldo que provoca entre los madrileños y los que no son madrileños, lo que descoloca a un PP que pensaba que Aguirre había puesto punto final a su carrera política, como decía. Y es verdad que lo dice y que posiblemente no tenga la menor intención de regresar al primer plano, pero en un escenario como el actual en el que Rajoy puede perder la alcaldía y el gobierno regional de Madrid, que considera vitales, un símbolo, nada es ya descartable.

Ignacio González ya ha admitido que espera ser candidato. Es un gran gestor, no ha cometido errores en estos meses que lleva al frente del Gobierno y cuenta con el respaldo de Cospedal. A Ana Botella, sin embargo, se le ve incómoda. Al heredar el equipo de Gallardón sólo cuenta con dos personas verdaderamente suyas, Gómez Angulo y Fernando Villalonga, y una reciente sentencia del TC obliga a desprenderse de ellos porque no pueden ser concejales

En la celebración del 2 de mayo, Esperanza Aguirre fue la gran estrella, todo un síntoma; González aparecía contento porque la famosa encuesta era más dura para el PSOE que para el PP, y estaba seguro de mejorar datos, y Ana Botella no ofrecía su mejor cara.Sonriente, pero contenida. Rajoy, insisten los suyos, piensa en Madrid y en cómo garantizarse el triunfo en Madrid. No hacerlo sería para él un desastre.

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