EL cine español está malito. Suele entrarle el virus cada inicio de temporada. Y le cuesta, vaya si le cuesta, arrancar. En lo que va de año, de hecho, todavía no ha dicho 'aquí estoy yo' y sus seguidores seguimos, entre desolados y cabizbajos, esperando que se obre el milagro. Da la impresión de que el año cinematográfico español va a inaugurarse, por fin, este viernes. Calparsoro no nos puede fallar. Domina los resortes del cine de género como pocos. Las presencias de Tosar y de Coronado, junto al resto del elenco argentino, pintan muy bien. Pero estamos tan resentidos, y hemos sufrido tanta decepción, que hasta que no lo veamos, no lo creeremos. Hasta que la disfrutemos, no nos atreveremos a decir ni una palabra.

¿No habíamos quedado en que la televisión había sentado muy bien el cine? ¿No nos llenamos la boca argumentando que las sinergias entre las televisiones y las productoras era lo mejor que le podía haber pasado a nuestra industria? Pues va a ser que no. Buena parte de la culpa de que el cine español visto, estrenado, distribuido y publicitado durante lo que va de año haya sido tan malo, la tienen precisamente las televisiones. Que apoyan, impulsan, catapultan y difunden proyectos que tal vez nunca debieron haber visto la luz. Comenzamos el año con Incidencias, y continuamos con Embarazados, dos películas que sospechosamente procedían del año anterior y fueron aplazadas durante largo tiempo. Más tarde vimos La corona partida, una tv movie pura y dura. Y por fin, en cuarto lugar, llegó Tenemos que hablar, producida por esa cadena que dice contribuir a la Cultura Europea. Con mayúsculas. Ahí queda eso. Lo cierto es que en dos de las cuatro películas estrenadas durante las 9 primeras semanas de este año, es decir, en la mitad de ellas, apareció Ernesto Sevilla. Algo que no es peyorativo. Resulta que las intervenciones de Sevilla fueron lo mejor de las cintas. Lo que las salvó de la quema. Y esta es la cruda realidad. Lo demás es literatura y exageración.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios