La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Mayo de agitación

Podemos prepara un mayo de agitación y propaganda para acosar a un PSOE que, de ganar Sánchez, sería su aliado

Si alguien encuentra manipulador que subraye las similitudes entre el Frente Nacional y Podemos como representantes del populismo de derecha e izquierda extremas, que siga la recomendación de J. I. Torreblanca (Ser comunista hoy, El País) y medite sobre los resultados de la votación del pasado 27 de abril en el Parlamento Europeo, instando al Gobierno de Venezuela a retirar la suspensión de la Asamblea Nacional, detener la violencia -física o amparada por la manipulación de las instituciones- contra la oposición y liberar a los presos políticos (dijo anteayer el segundo de Maduro sobre el encarcelamiento de Leopoldo López: "Está allá, en su cueva metido, como debe ser por los próximos 13 años y los que vengan después"). Votaron contra la propuesta eurodiputados de las neonazis Amanecer Dorado griego y NPD alemán, la ultraderechista Liga Norte italiana, Izquierda Unida Europea, los Partidos Comunistas griego y portugués, Syriza y el Front Gauche de Mélenchon. Los de Podemos se abstuvieron.

No debe extrañar que comunistas, neonazis, ultranacionalistas xenófobos y podemitas coincidan por acción (voto en contra) u omisión (abstención) en su negativa a condenar la deriva populista dictatorial de Maduro. Tampoco debe sorprender que los partidarios de Mélenchon se abstengan en la segunda vuelta que se celebrará mañana, beneficiando a Le Pen, o que directamente la voten: desde extremos tan opuestos como coincidentes comparten su desprecio hacia la democracia que consideran burguesa y corrupta, la UE y lo que llaman "la casta" (término eficazmente ambiguo y ponzoñoso que lo mismo alude a los políticos y partidos llamados tradicionales que a los empresarios, la banca o los periodistas críticos, todos, según ellos, conchabados para explotar y expoliar al pueblo cuyo intérprete único y defensor exclusivo es Unidos Podemos).

Por eso Iglesias y los suyos preparan un mayo de agitación y propaganda intentando erosionar a un PP tan herido por la corrupción como avalado por los excelentes datos económicos y de empleo; y sobre todo acosar a un PSOE que en el caso poco probable pero no imposible de que Sánchez gane las primarias, estaría dispuesto a cerrar filas con ellos ("en política no hay que descartar nada", ha dicho refiriéndose a Podemos y su moción de censura) en una "alianza de progreso". Lo que sería tan fatal para el PSOE y España como bueno para Podemos. Con el populismo en los talones estamos.

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