Desde mi córner

Luis Carlos Peris

En el Mundial de la globalización

GLOBALIZACIÓN imparable y muy beneficiosa para un fútbol en el que las diferencias sociales se han acortado de forma espectacular. Curiosamente, han sido dos de las selecciones del primer mundo las que han sufrido los varapalos más estruendosos. Lo demás, igualado a más no poder, resoluciones sobre la última campana, prórrogas a granel y hasta loterías como la de sobrevivir mediante el acierto en tandas de penaltis a barullo.

La aldea global se ha instalado en el fútbol y este Mundial que estamos gozando es la prueba inequívoca de que casi nadie es más que casi nadie. Como dato más gráfico nos encontramos con que las dos goleadas más rotundas fueron para España y Portugal, el campeón vigente y un eterno outsider que cuenta con el indiscutible potencial de Cristiano Ronaldo, por cierto un alma en pena que ni siquiera se rehabilitó la tarde triste de la triste victoria sobre Ghana.

Las hecatombes de España y de Portugal ante Holanda y Alemania, respectivamente, han sido las peleas más desiguales de este Mundial en que tantos modestos han dado el do de pecho. Con la marcha de la dignísima Argelia, el fútbol africano se quedó sin representante y ya todo lo que resta es Primer Mundo, incluida en él esa Colombia de James Rodríguez que anda reeditando las hazañas de aquella deslumbrante que manipulaba un excelso manijero, Carlos Valderrama.

Es bueno que el fútbol se haya vuelto tan parejo, pues de esta manera nos sentamos a ver algo impredecible, partidos y partidos en los que el pronóstico se va a hacer puñetas. Por lo pronto, este Mundial que andamos disfrutando es fruto indiscutible de esa igualdad que te lleva a contemplar cómo Costa Rica va a vérselas el sábado en cuartos con Holanda o cómo Brasil tiembla ante lo que el viernes acontezca contra esa orquesta también amarilla y que atiende por Colombia.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios