En tránsito

Noción de nociones

Si España es una noción, también son nociones Andalucía y Cataluña y todas las "nocionalidades" históricas

España no es una nación sino una noción, dice en una entrevista con este periódico un profesor de Derecho de la Universidad de Córdoba. Pues claro que España no es una nación sino una noción, es decir, una construcción intelectual, un invento o, dicho de otro modo, una idea surgida de no se sabe muy bien dónde que ha quedado recogida en una simple disposición administrativa. Por supuesto que sí. Ahora bien, ¿qué pasa con Cataluña? ¿Y con Euskadi? ¿Y con Galicia? ¿Y con Villaconejos del Palancar? ¿Y qué pasa con la Patagonia? ¿Y con las Islas Salomón? Porque si España es una simple noción -y lo es-, lo mismo ocurre con todas esas restantes creaciones administrativas de la mente humana.

Yo también estoy convencido de que España es una noción -es decir, una simple idea-, igual que todas las creaciones del intelecto humano (el Quijote, la petanca, Cincuenta sombras de Grey, la libra esterlina, el alma, Ulises el Navegante, la Unión Europea, las Ciencias Políticas, las islas Fiyi, el surf, el psicoanálisis, el liberalismo, el marxismo, el feminismo, la democracia, y quizá hasta yo mismo, o al menos la conciencia que yo tengo de mí mismo). Pero apliquémoslo a todas las naciones y regiones del mundo y no sólo a España, como hace ese profesor de Derecho que milita en Podemos. Apliquémoslo a los independentistas catalanes que no paran de dar la tabarra con su supuesta "noción" pisoteada y esquilmada. Apliquémoslo a los profesores de Derecho Constitucional -los hay, aunque parezca mentira- que defienden la "plurinocionalidad" de España como Noción de Nociones. Apliquémoslo a los que se pasan la vida con el insufrible "derecho a decidir" de su supuesta noción (noción, repito). Seamos valientes -y consecuentes- y extendamos el concepto de noción a todos los órdenes administrativos: a los ayuntamientos, a las autonomías, a las naciones, a la Unión Europea, a todo. Pues claro que sí.

El problema es el uso selectivo de la idea de noción cuando sólo se aplica a España, pero en ningún caso se extiende a las irreductibles autonomías, que en cambio se consideran sagradas e indestructibles. Pues va a ser que no. Si España es una noción -y yo así lo creo-, también son simples nociones (nociones, repito) Andalucía y Cataluña y las restantes "nocionalidades" históricas (y pido perdón por el palabro). Pues eso.

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