LA Delegación Provincial de Educación ha sorprendido con el diseño para el próximo curso 2009-2010 de un nuevo mapa escolar mucho más simplificado, en el que, al eliminar las anteriores subzonas en que se dividía Sevilla capital y otros 21 municipios de la provincia, se amplían los radios de influencia de los colegios concertados y, por ende, su demanda potencial. Así, en Sevilla capital se ha pasado de 11 zonas y 25 subzonas, a sólo diez zonas, aun a costa de crear áreas educativas de hasta 6 kilómetros de longitud y de fusionar en una sola buena parte de las que anteriormente estaban comprendidas en las subzonas del sector Sur. Merced a ampliaciones de este tipo surgen macrodistritos educativos como el articulado en torno a Nervión, al que se agregan Ciudad Jardín, San Bernardo, El Porvenir y el Tiro de Línea, con más de 70.000 habitantes (uno de cada diez de la ciudad). La delegación justifica esta decisión en las disposiciones de la Ley Orgánica de Educación, que obliga a las administraciones educativas a garantizar la igualdad en la aplicación de las normas de admisión, lo que incluye el establecimiento de las mismas áreas de influencia para los centros públicos y privados concertados de un mismo municipio. Dado que la ley data de 2006, se infiere que la delegación sevillana ha estado incumpliéndola durante tres años y que el nuevo mapa escolar es, sobre todo, consecuencia de las cada vez más frecuentes sentencias judiciales en su contra al establecer que debe primar la libertad de elección de centro sobre los criterios organizativos, el principio que aquélla esgrimía en su defensa ante los tribunales. Los colegios concertados temen ahora una avalancha de solicitudes habida cuenta del exceso de demanda que ya registraban, pero, por mucho que se amplíe su radio de influencia, su capacidad de admisión está limitada por el tamaño físico y por los conciertos que les otorgue la Junta de Andalucía. No hay muchas posibilidades de crecimiento, por lo que las expectativas creadas pueden derivar en frustraciones aún mayores. En cualquier caso, esta previsible avalancha sobre los centros concertados lo único que vendría a confirmar sería el fracaso del sistema público de enseñanza.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios