las dos orillas

José Joaquín León

Patrocinio de Santa Catalina

NO es que vayan a trasladar a la Virgen del Cachorro a Santa Catalina, sino que van a buscar un patrocinio privado, a ver si la restauran, por fin. El alcalde Zoido está en ello. A ver si consigue que algún Jueves Santo vuelvan a abrir la puerta de dicho templo, antes de que lleguemos al siglo XXII. Santa Catalina, la pobre, se parece cada día más a San Hermenegildo, a los templos que perdimos. Es que se le está poniendo un aspecto de iglesia sin uso que no se puede aguantar. Pero ahí están, aguantándola, a ver si se restaura sola, sin gastar un euro.

Decía el anterior alcalde Monteseirín que el profundo sentido sevillano de las setas de la Encarnación se justificaba en dinamizar y dotar de alicientes turísticos al sector norte del casco antiguo, muy descompensado con respecto al otro. Suponiendo que la calle Imagen fuera una línea divisoria, en el lado sur tenemos la Catedral con la Giralda, el Alcázar y la Torre del Oro, entre otras maravillas de Sevilla. Tenemos casi todas las postales en el lado del sur. Y casi toda la ruina en el lado del norte, también es verdad.

Pero, en vez de las setas, podrían haber empezado por Santa Catalina, por ejemplo, que es una reliquia del arte mudéjar, en trance de perdición. Sin olvidarnos de que San Luis es otro ejemplo de monumento desaprovechado, una joya del barroco, que está ahí como si tal cosa. Es que en Sevilla hay algunas joyas y reliquias como si tal cosa, como si fueran vulgaridades al lado de esas setas. Y lo raro del caso es que ahora el arzobispo Asenjo dice que Santa Catalina no está tan mal, que no necesita una actuación de urgencia. Según el último informe realizado, no está como para derrumbarse uno de estos días. ¡No te derrumbes todavía, no te derrumbes, por favor! Con buena fe, equivoca la estrategia, porque ya hay una excusa para seguir remoloneando.

Después de ocho años de cierre de este monumento nacional, ¿a qué esperan? Para las obras previstas hacen falta tres millones de euros. El Arzobispado aportará uno, el Ayuntamiento otro, según dijo Zoido, y falta el tercero, que lo podría poner la Junta de Andalucía, o el Gobierno central con De Guindos al rescate. Otra opción sería hacer una colecta ciudadana, como en el Salvador, pero no son tiempos para pedir. Y Joaquín Moeckel, que es el organizador de eventos recaudadores, está ya un tanto escaldado con estas cosas, que después se olvidan pronto, una vez se abre de nuevo. A la vista del panorama, el alcalde Zoido buscará el patrocinio privado de un banco, que al parecer está interesado en invertir en monumentos , no sé si aprovechando el dinero del rescate.

Sea lo que sea, busquen ese patrocinio ya. A ver si la Exaltación de Santa Catalina sale el Jueves Santo de donde debe salir.

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