Crónica personal

Pilar Cernuda

Protagonismos

AZNAR ha declarado en Época que todos los días se plantea la posibilidad de volver a la política activa y que todos los días alguien le pide que vuelva a la política activa, pero que de momento no lo contempla. Ha vuelto a abrir la caja de los truenos, claro, y no es la primera vez.

Felipe González, por su parte, también ejerce su derecho a opinar de vez en cuando, lo que inquieta a Zapatero. En algunas ocasiones esa inquietud fue tan grande que se rompió la comunicación entre el actual presidente y el ex presidente y, aunque ahora al menos se hablan, la cosa no está entre ellos para tirar cohetes. González demuestra constantemente su lealtad al partido, pero marca distancias abiertamente con algunas de las políticas de Zapatero. La última vez, hace unos días cuando se desmarcó de la decisión del Gobierno sobre Garoña.

El protagonismo de los ex está siempre presente, y por muchos esfuerzos que hagan para mantenerse apartados, que algunas veces lo hacen, en cuanto pronuncian palabra la arman. Si apoyan, para descatar su apoyo; si discrepan, para poner en grandes titulares la falta de acuerdo con quienes les han sucedido en el cargo.

González hace más política externa que interna, ocupa cargos en diversos organismos internacionales y asesora al riquísmo empresario mejicano Slim, aparte de responsabilizarse de los actos organizativos de los centenarios de las independencias americanas, lo que le permite disfrutar de un despacho oficial en una de las dependencias de Exteriores, el Palacio de Viana.

Aznar, en cambio, que da conferencias por todo el mundo y mantiene importantes conexiones internacionales, se ha pertrechado en FAES. Y ahí está el problema, porque con el tiempo se ha demostrado que es "su" fundación, no la fundación del PP, aunque en origen esa era precisamente su función, ser una fundación del partido que trabajaría para el partido: el think tank del PP. Pero no. Es la fundación de Aznar, ahí tiene su despacho Aznar, mandan las personas elegidas por Aznar, Aznar preside los cursos, encarga los libros y cursa las invitaciones para participar en sus actividades. La FAES redacta informes y lanza propuestas, y aunque se supone que previamente las conoce Rajoy, está perfectamente claro que son propuestas, ideas e informes de FAES. De Aznar. Lo que ha creado más de un problema, más de una tensión, más de un desencuentro ... Y largos periodos de silencio entre Aznar y Rajoy.

Si el distanciamiento entre Rajoy y Aznar ha provocado algunos problemas, es lógico que el distanciamiento actual y las discrepancias entre Felipe González y Zapatero inquieten a algunos socialistas, que cada vez advierten más diferencias de criterio entre los que gobernaron -bien- en el pasado y los que gobiernan -sin rumbo- en el presente.

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