Desde mi córner

Luis Carlos Peris

lcperis@diariodesevilla.es

Recordando a un amigo malherido

Un mal degenerativo ha puesto contra las cuerdas a Bilardo, un personaje irrepetible

Entusiasmado, en el saloncito de su casa en Sevilla Este, ante el vídeo, Carlos me iba explicando las mil y una jugadas a pelota parada que él quería imbuirle a su tropa sevillista. "Mirá, aquí Giusti saca de lateral a Enrique, éste se vuelve y... Aquí Giusti pantallea para que Jorge entre libre de marca... En esta otra es Giusti el que baja a recibir para armar el ataque estático esperando a Diego... En ésta Giusti..." Y así, Giusti y más Giusti.

¿Siempre, en todas, Giusti, Carlos? Bueno, no en todas, pero es que Giusti interpretaba a la perfección la teórica y la llevaba perfectamente a la práctica, explicaba Carlos Salvador Bilardo, ese personaje irrepetible. Y ayer vi una foto en la que estaban comiendo con el Narigón Ruggeri, Pumpido, Olarticoechea, Tapia, Enrique y, cómo no, Giusti. No podía faltar Ricardo Giusti alrededor de un Bilardo que hoy se defiende a machetazo limpio por culpa de un mal neurovegetativo.

De Bilardo ha quedado el zafio "pisalo, pisalo, que los nuestros son los colorados", pero es un tipo excepcional y el gran público debería saber que junto a su filosofía de que el fin justifica cualquier medio habita una humanidad impresionante. Tuve ocasión de comprobarlo, aunque siempre se preocupó con celo de que su mano izquierda no supiese qué hacía la derecha. Dos veces estuvo en el Sevilla y si de la primera se fue llorando, de la segunda salió huyendo, espantado.

No olvidaré cómo Unzué, abrazado a Bilardo, lloraba desconsolado en el vestuario de El Molinón por una UEFA que se había ido en el último instante. Ya había huido Maradona de unas imágenes desairadas y tras haber agredido a su gran valedor. Bilardo se sintió muy herido por cómo Diego le había correspondido y lloró por eso como sólo lloran los hombres. Hoy va cuesta abajo en la rodada por culpa de una enfermedad degenerativa y seguro que Giusti sigue a su lado.

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