Ricos contra pobres

En Sevilla, donde ya existen unos barrios paupérrimos reconocidos, se debe tener precaución con el contagio

Al populismo podemita le gusta azuzar la división entre ricos y pobres. Y considerar como ricos a todos los que no viven en la pobreza, para fomentar el odio de clase marxista. En esos ambientes, se mueven como pez en el agua o como Maduro en Venezuela. Por eso, Pablo Iglesias dice que los ricos estarán encantados de ser solidarios y demostrar lo buenos patriotas que son; y se supone que lo suelta con tono irónico. Mientras su compañero Pablo Echenique dice que las protestas contra el Gobierno en el madrileño barrio de Salamanca son de pijos y cayetanos, y no se permitirían en un barrio popular (popular del frente, no del partido). Es decir, en esta crisis de la pandemia, hay unos políticos interesados en dividir a las ciudades según sus barrios. En Sevilla, donde ya existen unos barrios paupérrimos oficialmente reconocidos, se debe tener precaución con el contagio.

En Madrid están los ánimos muy caldeados. Es obvio que las protestas del barrio de Salamanca las ha calentado Vox. Aunque la idea se la sirvieron en bandeja los de Unidas Podemos, por organizar la primera cacerolada del confinamiento, que fue la de ellos contra la Monarquía. Una iniciativa de oportunismo rastrero, que les pareció estupenda. Pero en el pecado llevaron la penitencia, porque cacerolas tienen todos, y a ti te encontré en la calle.

En Madrid, los vecinos de Núñez de Balboa y el barrio de Salamanca se saltaron las distancias sociales de la fase cero para manifestarse. Pero en el Puente de Vallecas, y en otros barrios madrileños favorables al voto podemita, ya se han desescalado hasta la fase dos, por su cuenta y riesgo. No cumplen el encierro para nada. En televisión vimos imágenes pintorescas. Las calles de ese barrio vallecano parecían una romería. De eso se olvidaron.

Está demostrado (por las investigaciones de espionaje y movilidad puestas en práctica) que los barrios donde gana el centro derecha son más cumplidores. Se ha publicado que en Sevilla el confinamiento ha sido más respetado en el Casco Antiguo, Los Remedios y Nervión. Mientras que en el Polígono Sur hubo sus más y sus menos. Pero no es por ser de derechas ni de izquierdas, sino porque en los barrios pobres la gente vive al día, y necesita salir, y si los dejan encerrados quizá no mueran de coronavirus, sino de hambre.

Hay que tener cuidado con esas divisiones maniqueas de las ciudades en barrios de ricos y pobres, o de buenos y malos, que nos recuerdan demasiado a los tiempos previos a la guerra civil de 1936. Azules y rojos. Dividir por oportunismo, atizar el odio... Siempre termina mal.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios