La SE-40 y Doñana

La Junta y los ayuntamientos de Sevilla, Cádiz y Huelva deben concentrar los esfuerzos en exigir la SE-40

El pasado miércoles se cumplió el cincuentenario del Parque Nacional de Doñana. Fue creado el 16 de octubre de 1969 por un decreto del Gobierno franquista, y afectaba a una extensión menor a la actual, que en parte pertenecía al Ministerio de Educación y Ciencia y en parte era propiedad privada. Esto es oportuno recordarlo, porque el ecologismo no es de derechas ni de izquierdas, sino que es o no es. Se conocen casos de gobiernos comunistas que han cometido barrabasadas y de gobiernos fascistas que también, y a la inversa. Pero, como pasa con tantas cuestiones políticamente correctas, en cierta izquierda se colgaron las medallas de la exclusiva, con los otros en la inopia. También hay ecologistas que cobran por serlo, y otros austeros y cargados de bonitas intenciones para salvar el planeta, que rima con Greta.

El actual Gobierno andaluz se situó en el punto de mira verde, cuando anunció un estudio sobre la viabilidad de la autovía entre las provincias de Cádiz y Huelva. Es un proyecto que afecta a Sevilla, incluso a la ciudad, ya que el enlace para atravesar el Guadalquivir (que sería imprescindible) se haría por territorio sevillano. Teniendo en cuenta que es imposible destrozar el parque nacional (aunque se haya insinuado esa necedad, con malas intenciones), la opción posible, por decirlo claro, es absurda. Consiste en atravesar el río algunos kilómetros más allá de la SE-40, para lo que serían necesarios otros túneles, o bien puentes. El coste de esa autovía sería superior a 1.000 millones de euros, que la Junta no puede destinar a ese fin.

Es natural que el presidente, Juanma Moreno, en el último Consejo de Gobierno, celebrado precisamente en el palacio del Acebrón, se explayara en elogios a Doñana, y transmitiera que antes sencillo que muerto. Lo más sencillo es olvidarse de esa autovía, que sería mortal, pero para el PP y Ciudadanos. Porque quedaría la idea de que son los asesinos del clima. En Cádiz, Kichi los comparó con Bolsonaro y los incendios del Amazonas, una metáfora curiosa. Por el contrario, Juanma Moreno ya había anunciado que creará un comisionado para el cambio climático.

Para mejorar las conexiones entre Cádiz y Huelva, y para descongestionar el tráfico en Sevilla, está prevista una obra importante, que es la SE-40. La misma que sigue bloqueada por el Gobierno de Pedro Sánchez, a cuenta de los túneles. La Junta y los ayuntamientos de Sevilla, Cádiz y Huelva deben concentrar los esfuerzos políticos en exigir la SE-40, que es beneficiosa para tres provincias andaluzas. Mejor que distraerse con la carretera de Doñana.

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