Desde mi córner

Luis Carlos Peris

lcperis@diariodesevilla.es

Siempre remando a contracorriente

Una vez más, el Betis vio cómo el rival se le ponía por delante y eso es una rémora enorme

Fue como una película vista por enésima vez en Heliópolis con un Betis siempre lastrado por las circunstancias. Variopintas circunstancias que le llevan a la obligación de remar río arriba un partido tras otro. Ante el Éibar tenía el equipo la obligación de hacerse perdonar la intolerable bajada de brazos de la semana anterior en Villarreal, pero los buenos propósitos se estrellaron contra la falta de acierto arriba y una desaplicación tremenda abajo.

Con una alineación poco fiable a causa de darle protagonismo defensivo a dos hombres que no vinieron al mundo para eso, el Éibar se imponía en el arranque del juego aunque sin mordiente arriba. Posesión superior y varios saques de esquina es lo que daba de sí la tropa de Mendilíbar, que a la media hora se encontraba un regalo inesperado. El regalo de Canales, uno de esos dos hombres tan poco defensivos, que salta en área propia con el brazo en alto para un penaltito más.

A partir de esta boutade del cántabro, el Betis se viene arriba para ser superior al rival hasta el último suspiro. Quizá fuese que el Éibar dio un paso atrás, pero de ahí en adelante fue mejor el Betis, que cuenta con algunas ocasiones muy claras para establecer tablas. Se llega al intermedio en desventaja local, pero ya todo discurre en campo visitante para que, tras ocasiones muy claras que tienen su guinda en una de Emerson, Loren hace el empate a media hora del fin.

Todo acabó así. Debió ganar el Betis, pero los cementerios futbolísticos están repletos de victorias morales. El Betis, con Guardado y Canales de pivotes, no tiene futuro, pues a la vez que se dispone de dos jugadores que no defienden, al equipo se le priva de un Canales más adelantado. Una vez más, el equipo que no termina de sincronizar Rubi hubo de remar contracorriente y esta vez le fue imposible rescatar todo el botín en juego. El Betis y sus circunstancias otra vez, y van.

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