La ciudad y los días

carlos / colón

¿Siempre ha de terminar mal?

EL "asalto al poder" y la "tentativa fascista" que habían puesto en "gravísimo peligro" a la Segunda República, provocando la huelga general revolucionaria -en realidad un golpe de Estado- de 1934, a la que se sumó Companys al proclamar el Estado Federal Catalán, no eran sino el resultado de las elecciones de noviembre de 1933, en las que ganó la derecha, y la inclusión de tres ministros de la CEDA en el Gobierno de Lerroux en octubre de 1934. Todo democrático y en respeto a la legalidad constitucional republicana. Lo que no impidió aquel intento de golpe de Estado. Y esto no es revisionismo de derechas. Indalecio Prieto, desde su exilio mexicano, se declaró culpable "ante su conciencia, ante el Partido Socialista y ante España entera de (su) participación en aquel movimiento revolucionario" (recomiendo la lectura de Preparados para cuando la ocasión se presente. Los socialistas y la revolución de Santos Juliá, en Violencia política en la España del siglo XX, Taurus, 2000).

La aventura catalana duró 24 horas. Al mando del general Batet el Ejército restableció la legalidad constitucional republicana. Companys fue condenado a 30 años de cárcel y posteriormente amnistiado por el Gobierno del Frente Popular. El general Batet es una figura trágica españolísima: el hombre que sofocó en Cataluña el golpe de Estado izquierdista de 1934 fue fusilado por los franquistas por hacer lo mismo cuando se produjo el golpe de Estado derechista de 1936.

Nota imprescindible: Ni que TV3 emitiera la película sobre el fusilamiento de Companys la víspera de la Diada para identificar la represión franquista con la legalidad democrática actual, ni el grave error de Companys al sumarse al golpe de estado de 1934, empañan el valor y la dignidad demostrados por el presidente de la Generalitat en sus últimos años de vida. Su ejemplar actuación salvó miles de vidas de la barbarie anarquista y comunista durante la guerra. Exiliado en París fue entregado a Franco por la Gestapo y fusilado el 15 de octubre de 1940. Los mismos franquistas que fusilaron a quien había sofocado su golpe de estado le fusilaron a él. Batet y Companys: además de triste -Gil de Biedma: "De todas las historias de la Historia sin duda la más triste es la de España, porque termina mal"- nuestra historia es de una extrema complejidad. Por eso es tan estúpidamente irresponsable convertirla en objeto de confrontación política.

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