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La aldaba

Carlos Navarro Antolín

cnavarro@diariodesevilla.es

Susana y mi Juan se retiran los embajadores

Llevan meses sin hablar, ya nada es como antes entre la ex presidenta decadente y el alcalde emergente

Ella está que trina. ¡Cómo es ella! La Faraona de Triana no se lo perdonará nunca a mi Juan. Llevaban ya meses sin hablarse antes de que el alcalde se dejara querer como candidato a la Presidencia de la Junta. La verdad es que mi Juan nunca ha sido un susanista pata negra, al igual que tampoco es un neosanchista. Susana nunca lo consideró uno de los suyos. Si por ella fuera, otro hubiera sido el alcalde. Pero ya se sabe que el círculo de Susana es cerradísimo: Verónica Pérez, que tiene el partido en Sevilla descontrolado; el barbudo de Javier Jiménez y algunos gladiadores más. Mi Juan tiene poco de guerrero, es un hombre de su casa, sencillo, socialista del perfil de Manolo del Valle. Está ahora soportando los comentarios afilados de los reductos del susanismo. No se lo perdonan. Y mucho menos que lo hiciera el día que ella tenía su cuota de protagonismo asegurada con el balance del Gobierno de las derechas. Susana con mi Juan tiene el mismo problema de siempre. La gente en cuanto puede se pega el piro de su vera, porque ella cimentó su liderazgo en la siembra del miedo, no en la autoridad moral. Hace frío, mucho frío, entre el Ayuntamiento y la sede del PSOE. Sopla Eolo con fuerza, pero mi Juan está decidido. Lo hecho, hecho está. Todos saben que está dispuesto. Ahora toca esperar por lo menos un año. Los embajadores seguirán retirados más allá de algún encuentro obligado, donde los dos sonreirán porque así lo obliga el guión del teatro de la política. Pero los teléfonos ya no suenan como antaño. En un año se despejerá la incógnita. A mi Juan siempre le queda desdecirse y repetir en la Alcaldía, para lo cual no tendría que pasar por las primarias. Pero si Sánchez sigue en la Moncloa, que seguirá, nadie dude de que estará encantado de contemplar la caída de una faraona en decadencia. No acabará con ella el PP, ni Ciudadanos, ni Vox. No hará falta. Lo harán los suyos, aquellos que le reían las gracias de trianera con tal de seguir en el machito, los mismos que ya están virando por mera supervivencia y por pura venganza. Muchos que no querían a mi Juan, lo querrán y mucho con tal de que ella no siga, al igual que en la otra acera el ex ministro Margallo le ha recordado una clave a Casado: "Ganaste porque te votamos con tal de no votar a Soraya". Los sanchistas se han encontrado con el regalo de un voluntario para levantar el debilitado PSOE andaluz, alcalde además de la ciudad más importante que tienen los socialistas en Andalucía. Que su figura despierte pasiones en Málaga o Almería es otro cantar. Pero Moreno ("Llamadme Juanma") no generaba ninguna expectación y ahí está: de presidente con un perfil institucional incuestionable .

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