Las dos orillas

josé Joaquín / león

Transparencia

LA transparencia era eso: ocultar la realidad. Si han llegado nuevos actores a la política, con el reclamo de pedir más democracia, se debe empezar por el principio. En esta campaña no se debería centrar el interés en los debates a cuatro, a nueve o a dos, en los que unas veces vemos a los titulares y otras a los suplentes. En esta campaña, lo más importante es que los partidos digan claramente qué ocurrirá en la noche del 20 de diciembre, una vez que se conozcan los resultados y se confirme que nadie tiene mayoría absoluta.

Según Mariano Rajoy, se está gestando un pacto de perdedores, en el que PSOE, Ciudadanos y Podemos alcanzarían un acuerdo para que no gobierne el PP; aun en el caso de que fuera el partido más votado con diferencia amplia, pero sin mayoría absoluta. Otras fuentes del PP advierten de otra opción, que sería la exigencia de que el presidente no fuera Rajoy, sino Soraya.

Según Pedro Sánchez, se ha organizado un complot para que el PSOE quede clasificado en tercer lugar y no pueda gobernar de ninguna de las maneras. Para ello se estaría potenciando artificialmente a Albert Rivera, y se habrían trucado algunas encuestas, en las que Ciudadanos aparecería hinchado en expectativa de voto, para ser segundo, en perjuicio de Sánchez. También habla de un acuerdo entre PP y Ciudadanos.

Según Albert Rivera, el PP, el PSOE y Podemos se han compinchado contra él, para que sea superado por Rajoy y Sánchez. Explica que si Ciudadanos es segundo se daría el caso de que Albert sería el jefe de la oposición. Y no es costumbre que el líder opositor pacte con el ganador (excepto en Alemania, se le podría recordar). Por lo que Rivera no debería pactar con nadie si es segundo, de ahí que no quieran que lo sea.

Según Pablo Iglesias, la víctima de estas elecciones es Podemos, que aparecería infravalorado en las encuestas desde hace tiempo. Y, además, ha denunciado la llamada operación Menina, que consistiría en un pacto, ya consensuado, entre el PP y Ciudadanos para que la presidenta sea Soraya Sáenz de Santamaría. Al tiempo que habría otro pacto entre PP y PSOE para que Sánchez sea segundo y salve los muebles como líder de la oposición.

Como se puede apreciar, todos imaginan lo que decidirán los demás. Y, sin embargo, no dicen claramente lo que harían ellos, por si al final se tienen que tragar sus palabras. A esto se le llama un nuevo escenario en la política española, y se presume de transparencia y de respeto a los votantes. Pero es lo peor de la vieja política, que ha confundido el pacto con el truco de circo.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios