La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Víctimas colaterales de Cataluña

Los catalanes han votado a los partidos del pésimo gestor de la pandemia, encarcelados y prófugos

El objetivo de las elecciones catalanas no era España, pero su resultado le afecta en mucha mayor medida que las que se llevan a cabo en otras comunidades. Porque desde hace demasiado tiempo España padece la tabarra nacionalista e independentista catalana. Que, desde que su corrupción interna reventó a CiU y la deshizo en 2015, ha abandonado el camino de la negociación y la presión -el famoso seny catalán- para tomar el peligroso rumbo de ese golpismo anticonstitucional llamado procés. Todo empezó tres años antes cuando en diciembre de 2012 la aún existente CiU de Mas y la ERC de Junqueras firmaron el pacto de gobernabilidad que incluía un referéndum de autodeterminación. Más de ocho años han pasado y la cuestión no ha hecho sino agravarse hasta reventar el 7 de septiembre y el 1 y 27 de octubre de 2017.

El resultado de las elecciones sigue agrandando la brecha entre los catalanes y el conflicto entre Cataluña y España. Decidirá ERC: peligro, inestabilidad y tensión. Le ha ganado en votos y empatado en escaños, pero no en capacidad de decisión, el PSC o más bien Illa: refuerzo de Sánchez que se beneficia de este tanto, del fracaso del PP, de la catástrofe de Ciudadanos (¡qué poco pundonor demuestra Arrimadas al no dimitir!) y de la definitiva ruptura de la derecha en tres con caída de centristas y liberales y subida de populistas en el caso catalán. Todos los periódicos nacionales coinciden en que ganó el independentismo. Una mala, muy mala noticia para España, enfrentada a problemas infinitamente más graves y urgentes que el egoísmo visionario catalán. Y todos coincidían en que Sánchez sale reforzado. Otra mala noticia para quien no comulgue con ruedas del molino partidista. Da que pensar esta coincidencia entre la victoria independentista y el refuerzo de Sánchez.

En la malísima situación que vivimos -una epidemia como no se ha sufrido en un siglo, una crisis económica mundial como no se vive desde 1929 y un desplome de la economía española como no se ha sufrido desde la Guerra Civil- el resultado de estas elecciones convierte a todos los españoles, por distantes que se sientan de la tabarra catalana, en víctimas colaterales de Cataluña, donde los ciudadanos han dado mayoritariamente sus votos a partidos encabezados por el pésimo gestor de la pandemia y encarcelados o prófugos por atentar contra la Constitución.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios