La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Entre la adhesión y la indiferencia

Se ha creado un clima de adhesión o indiferencia en el que hacer oposición, criticar o preguntar es deslealtad

Más cómodo que el Caudillo entrevistado por José Luis Sáenz de Heredia al final de Franco ese hombre estaba Sánchez en La Sexta. La verdad es que siempre está cómodo porque no va a los medios críticos con su gestión. Afortunadamente esto es una democracia y el entrevistador pudo preguntarle -"Con lo que estaba pasando en China y en Italia... ¿A usted quién le dijo que estaba controlado? Porque esa persona, ese equipo o esos epidemiólogos se equivocaron"- y repreguntarle -"Pero presidente, lo que le planteo es... ¿A usted nadie, ninguno de sus asesores científicos, técnicos, médicos le dijo que esto era un tsunami?"- alguna cuestión incómoda. Pero sin lograr que el resistente admitiera nada. Todo lo más que se escudara en esa variante del refrán del "mal de muchos…" que cambia tontos por todos: "Es cierto que con los datos que tenemos hoy, es evidente que llegamos tarde… No solamente en España, en Europa, sino también en el mundo".

No es cierto. Pero no importa. Vivimos una pandemia de credulidad e indiferencia en el que la tolerancia con el engaño de los gobernados se corresponde a las medias verdades y mentiras enteras de los gobernantes y sus asesores. Nada de malos ratos. Nada de ensombrecer la desescalada. En unos casos por una adhesión inquebrantable al Gobierno que convierte a Sánchez, Illa y Simón en héroes -hasta con posado de Simón en plan de motero rebelde con causa- y en otros casos por pereza o indiferencia, parece haberse pactado el olvido y promulgado una amnistía popular. No hay responsabilidades. No un medio crítico, sino RTVE titulaba: "Bélgica, Reino Unido y España, los países con más muertos con coronavirus por número de habitantes". ¿Y qué? Hasta parece haberse olvidado la necesidad de conocer el número real de víctimas.

Se ha logrado crear un clima de adhesión o indiferencia en el que hacer oposición, criticar o solo preguntar es deslealtad e incluso intento de derrocar al Gobierno. Lo dijo Sánchez en la entrevista de La Sexta respondiendo a la inocente pregunta de si "han querido derrocar al Gobierno aprovechando la pandemia". "Sin duda", contestó. "¿Quién?", le preguntaron. "El PP y la ultraderecha" votando contra el estado de alarma, cuestionando el modo de contabilizar los fallecimientos y hablando mal en Europa de la democracia española. No hay alternativa: aplauso o traición. Aunque lo que ha ganado es la indiferencia.

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