La ciudad y los días

Carlos Colón

Lo cultual y lo cultural

CUANDO se utiliza dinero público para construir, restaurar o programar un monumento, un museo o un teatro a nadie se le ocurre decir que su uso debe cambiar o compartirse con otros usos para justificar la inversión. Sin embargo, cuando se restaura con dinero público un monumento cuya titularidad corresponde a la Iglesia, parece necesario, para justificar la inversión, alterar su uso añadiéndole usos culturales a los cultuales. Si estos nuevos usos fueran simplemente el libre acceso de todos los ciudadanos (cosa que siempre ha sido posible) en amplio horario de mañana y tarde (cosa que desgraciadamente casi nunca se cumple en nuestros templos), no habría ningún problema. Porque el uso cultural, dice el sentido común, se limitaría a la respetuosa visita al templo para contemplar sus arquitecturas, decoraciones, retablos o imágenes.

Desgraciadamente en Sevilla compartir el uso cultual con el cultural quiere decir reducir el culto al mínimo y dar un sentido comercial-museístico al templo. Estamos viviendo una especie de desamortización turística obrada por la propia Iglesia (Catedral, Salvador) o por las instituciones de las que los templos dependen (Anunciación). Por eso se me han puesto los pelos de punta cuando he leído que cuando finalice la restauración de Santa María la Blanca está previsto su uso como recinto cultual y cultural. "Un doble uso -escribía ayer el compañero Diego J. Geniz- que ya se repite en otros templos en cuya restauración ha intervenido la Junta, como es el caso más reciente de la Iglesia del Salvador".

De ser así es de temer que, al igual que ha sucedido con las citadas Catedral y Salvador, desaparezca la Santa María la Blanca que hemos conocido como recinto de culto. ¿Pondrán maquinita-taquilla y guarda en la puerta como en el Salvador? ¿La llenarán de guardias de seguridad, vallas y cintas para impedir el paso como la Catedral? ¿Los cultos serán amenizados por el vocerío y el chancleteo que llega hasta la Capilla Real cuando se oye misa ante la Virgen de los Reyes? Que la Junta financie la restauración no significa que, además del culto, deban darse conciertos y conferencias o montarse exposiciones en los templos. Se restaura un monumento de uso religioso y propiedad de la Iglesia con el dinero de todos los sevillanos (creyentes y no creyentes) porque su existencia repercute en beneficio patrimonial -y por ello turístico- de todos los sevillanos (creyentes y no creyentes).

Estén en buena hora abiertas a todos y muchas horas las puertas de las iglesias. Pero que sean templos (sin mercaderes) y no espacios multiuso desalmados y museificados.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios