La esquina

josé / aguilar

Una dieta que siempre se aplaza

DOS altos cargos de la Consejería de Hacienda y Administración Pública -dos directoras generales, concretamente- han sido imputadas por negar información a un sindicato de funcionarios sobre los efectivos reales de la Administración autonómica. La intención nítida del sindicato denunciante (SAF) es desvelar la lista de presuntos enchufados en la Junta.

Al mismo tiempo, el Partido Popular ha recordado -con idéntico propósito, qué duda cabe- que la presidenta Susana Díaz se comprometió en su debate de investidura a crear un comité de expertos que debían analizar la llamada Administración paralela de la Junta de Andalucía, con la mira puesta en su racionalización y reducción. Se trata de un frondoso bosque de empresas públicas, entes, consorcios, fundaciones y observatorios -¿será verdad que son más de trescientos organismos?- cuyas características comunes son: no está claro que todos sean necesarios y tampoco está claro que los empleados que trabajan en ellos hayan sido seleccionados con los criterios de igualdad, mérito y capacidad que se requieren para ser funcionario. Hablando en plata, muchos pueden haber entrado al servicio público por la puerta de atrás, gracias al dedo de la amistad, la familia o la política.

El recurso del SAF y la requisitoria del PP son pertinentes. Al negarse a cumplimentar la demanda informativa del sindicato, el Gobierno andaluz impide que se conozca si en las plantillas de la Administración son pocos o muchos los contratados irregularmente y los incrustados por una libre designación de manga ancha. Al postergar el nombramiento del comité de expertos, la presidenta da largas a una cuestión que cuando la abordó en su investidura parecía urgirle mucho. Y si a los seis meses de su elección todavía no ha dado ese primer paso, va a ser difícil creer que tiene la voluntad firme de reducir la Administración autonómica. Más bien actúa como uno de esos gordos vergonzantes que siempre aplazan el momento de empezar una dieta (cuando pase el verano, el lunes después de Reyes, etcétera).

Que la Junta necesita una dieta de adelgazamiento es evidente. Me contó un amigo funcionario: "Tras la absorción de empleados estatales porque la Junta asumió nuevas competencias, en mi oficina somos cinco veces más gente que antes, pero yo puedo hacer ahora en dos o tres días el trabajo que antes me llevaba un mes".

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios