La ginebra de Podemos

Editor de la 'Revista Mercurio'

James Joyce decía que era un abstemio muy estricto: nunca tomaba nada entre bebidas. De sólo imaginar sus curdas, igual que las de Dylan Thomas, nos entra de pronto una terrible hangover (resaca en inglés). Pero no nos imaginamos a ninguno de los dos trasegando ginebra de color morado. Una cosa es estar morado y otra bien distinta beber alcohol de tinte morado.

Hemos leído con interés que la empresa Andalusí Beverages, con sede en El Viso del Alcor, ha lanzado su ginebra Obsession Purple. Se trata de un delicado elixir de 37,5 grados que emplea botánicos de calidad premium. A saber: mora, violeta, limón de Capri, mandarina, jengibre y flor de sauco. La finísma receta, según leemos, tiene "una apariencia cromática violácea y traslúcida que se acentúa con la incidencia de la luz directa sobre el vidrio". Y todo gracias a la ensalada de abrojos silvestres y tintes frutales. Una maravilla, oigan. Uno de nuestros sueños ha sido bebernos la Purple Rain de Prince en una esmerilada copa de balón de vidrio fino y lágrimas de olvido. Gracias a la ginebra Obsession Purple estamos más cerca de nuestro anhelo. También alguna vez, cocidos en alcohol, creímos estar bebiendo el alegórico amor a la sabiduría y la sabiduría del amor, cuyo color, como dice Fréderic Portal en Los colores simbólicos, es el morado (mezcla litúrgica de azul y rojo). Por eso Obsession Purple, sin caer en irreverencia alguna, podría ser también la variante mundana del cáliz de Cristo. Jesús, cuando se despoja de la naturaleza humana para unirse con Dios, adopta vestiduras moradas. Las casullas de cuaresma son de color morado, como las insondables pinturas de Rothko para la capilla Houston. La ginebra morada de El Viso del Alcor es también la ginebra de Podemos. Debe ser un efecto tardío de la sociedad líquida de Zygmunt Bauman. O debe ser que la vida hoy por hoy es un puro azar transversal.

Asimismo, dentro de la gama Obsession Gin, los emprendedores de El Viso han presentado las variedades ginebrinas Red y Classic. La Red viene a ser una ginebra atrevida y pasional a partir de una fina compota de enebro, frutas del bosque, frambuesas y cereza. A los profanos en fina destilería nos suena a licor de yogur de frutas del bosque recogidas de las algaidas y huertos de Artemisa y Ceres. Igual que la resolana en agosto, 40 grados tiene la apuesta más cítrica de la gama Classic: lima, cáscara de naranja, limón de Capri, mango, cassis, cilantro y jazmín. Con todo, si nos dan a elegir, preferimos la ginebra podemita. Salud.

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