La aldaba

Carlos Navarro Antolín

cnavarro@diariodesevilla.es

Dos letras en República Argentina

Un día perdimos el pavimento de chino lavado de la Plaza de la Virgen de los Reyes, pero hay una muestra en Los Remedios

Los pavimentos hablan. Nos revelan cómo es la sociedad de una época, los gustos, la respuesta a las necesidades, nos confiesan hasta guiños personales del arquitecto o del constructor. En una ciudad hablan sus calles, la trama urbana, los edificios, la ausencia o presencia de vegetación, de sombra y de fuentes de agua potable... Los suelos que pisamos también nos explican claves, secretos, pasiones. No sólo en el casco antiguo, sino en barrios que emergieron entre los años 50 y 60 de la pasada centuria. Camina uno esto días por la Avenida de la República Argentina, por donde es un gusto pasear gracias a la sombra que proporcionan los soportales, y puede hartarse de ver clínicas dentales. Si hay una calle para las funerarias, los zapatos o los trajes de novia, esta gran avenida de Los Remedios es la de los especialistas en los piños.

Dos letras en República Argentina Dos letras en  República Argentina

Dos letras en República Argentina

Y si uno tiene ocasión de echar la vista al suelo, cosa poco frecuente cuando transitamos por la calle, verá que en el primer tramo según se accede por la Plaza de Cuba, está la firma del constructor de los primeros grandes bloques. Una ele y una erre dejó colocadas Luciano Rosch en el precioso pavimento de chino lavado que con buen gusto se conserva. Porque hay firmes de chino lavado del centro histórico que desaparecieron en verdaderas agresiones al patrimonio. Rosch también construyó el pavimento de la Plaza Nueva, donde en honor a su hijo Luciano Rosch Nadal (Sevilla, 1925) colocó el escudo del Betis que tanto le gusta a Rogelio Gómez Trifón.

Cada vez que paso por República Argentina y veo las dos letras me acuerdo de Rosch Nadal y de que su hijo me contó cuando fue con su padre a la inauguración de la Exposición Iberoamericana de 1929. Y también evoco el ejemplo de pavimento de chino lavado más notable y desgraciadamente desaparecido que existía en el acerado octogonal que circundaba la fuente de José Lafita en la plaza de la Virgen de los Reyes. Muchos zaguanes y patios sevillanos tenían este maravilloso ejemplo de artesanía hecha siempre por grandes maestros alarifes. Este pavimento tiene su origen en los antiguos de cantos rodados que durante los siglos XVII y XVIII había en Sevilla. Sobre todo para los lugares que eran frecuentados por bestias. Hoy se ve que las bestias son otras, precisamente las que arrasan con el patrimonio histórico. Y para admirar una buena muestra de chino lavado hay que salir del centro y acudir a Los Remedios. ¡Quién nos lo iba a decir! Allí están esa ele y esa erre que revelan el buen gusto de un constructor que tanto hizo en Sevilla.

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