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Desde mi córner

Luis Carlos Peris

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La llegada de Suso y la mudanza de Ocampos

Tras el resultado que da la pequeña sociedad Navas y el argentino no se sabe qué será mejor

Cuando en una tarde a contraestilo, el nivel que se exhibe en partido de debut es como el que exhibió Suso el optimismo viene con buen pie. El chiclanero mostró las cualidades que tan pronto le llevaron a la Premier y puede afirmarse que estamos en la posibilidad de que Monchi haya acertado. Buena zurda, cara levantada que le permite ver lo que otros no ven, sentido de lo que el pleito demanda, este jugón va a venirle bien al Sevilla.

Es un verso suelto, quizás con Óliver Torres, dentro del plantel de cíclopes que ha agrupado Monchi en su retorno. Un plantel en el que sólo quedan Vaclik, Nolito y Munir del régimen anterior y que vio cómo le cambiaban los fundamentos en busca de un mayor vigor físico. Pero con Suso puede provocarse un movimiento sísmico en el sistema atacante del Sevilla, sobre todo por la moda de que se juegue a pierna cambiada en busca preferentemente del tiro y no del centro.

Hasta el momento, el principal argumento en ataque del Sevilla se fundamentó en esa pequeña sociedad que han formado Navas y Ocampos. La velocidad de los dos más la potencia del segundo provocaron que hubiese entrenadores rivales que descuidasen ciertas zonas del campo en beneficio del blindaje a ese costado. Por ahí, el palaciego y el argentino han hecho auténticos estragos y no sé si sería conveniente desnudar este santo para vestir a otro con similares o sólo parecidos ropajes.

Pero a lo que íbamos, a qué papel puede representar Suso en el Sevilla de Lopetegui. Con su paisano Nolito como aparente víctima del invento, cambiar lo que funciona no siempre es aconsejable. Ocampos, con Diego Carlos y Fernando, parecen ser los refuerzos más consistentes en este equipo formado desde la base física, su rendimiento a estribor está siendo óptimo por su conexión, casi de oído, con Navas y lo cierto es que resulta complicado adivinar si procede cambiar.

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