Crónica Personal

Los cuatro magníficos

¿Ha comprendido Sánchez que los votantes socialistas están hartos de experimentos con novatos sin biografía ni oficio?

Eran cuatro y tres trabajan ya en La Moncloa. Un tiempo fueron inseparables bajo la batuta de Pepe Blanco, que como vicesecretario general del PSOE con Zapatero convirtió en su jefe de Gabinete a Óscar López, gabinete al que se incorporó Antonio Hernando. Un día que salían los tres de Ferraz encontraron a Pedro Sánchez, íntimo amigo de los dos primeros -habían compartido destino en Bruselas- , y se lo presentaron a Blanco. Meses después, Blanco se acordó de aquel joven con el que había charlado en la acera de Ferraz, y los tres magníficos se convirtieron en los cuatro magníficos.

Fue Blanco el que maniobró para que Sánchez fuera secretario general. Después se fue a Bruselas como eurodiputado, cargo que le entusiasmó. Hernando ocupó la portavocía del grupo parlamentario, y López cargos destacados en el PSOE castellano-leonés. Lo que la política y el socialismo habían unido lo desunieron la política y Sánchez. No revalidó a Blanco en la lista europea y nunca le perdonó a Hernando que no le apoyara cuando se empeñó en el no es no para impedir que Rajoy fuera presidente con la abstención del PSOE. Blanco y Hernando, con otros políticos del PSOE y del PP, crearon una consultoría, Acento, que en dos años se ha hecho con una buena clientela nacional e internacional.

Estos precedentes son importantes para comprender el ofrecimiento de Sánchez a Hernando para que se incorpore como adjunto al jefe del Gabinete, Óscar López. El presidente ha rehecho el trío que se había creado en Bruselas. Blanco ha demostrado tener buen ojo para captar jóvenes socialistas, a los que enseñó a moverse en el proceloso mundo de la política y de un partido.

¿Ha comprendido Sánchez que en momentos de dificultad se debe recurrir a gente de confianza, aunque las diferencias de criterio le hayan separado de ellos? ¿Ha comprendido que los votantes socialistas están hartos de experimentos con novatos sin biografía, oficio ni beneficio, y ha decidido colocar en primera línea a quienes han sido referentes durante años, con sobrados méritos parlamentarios y en el PSOE? ¿O, quizá, en la soledad de una Moncloa donde son difíciles los afectos desinteresados ha comprendido que no hay nada como la lealtad de los amigos? Leales incluso para expresarle abiertamente su convicción de que se equivocaba con determinadas decisiones.

Los cambios de julio fueron relevantes, también el congreso de la aparente unidad, y el tercer capítulo es recuperar a colaboradores y amigos castigados por no hacerle la ola. Todo por tratar de convencer a los españoles de que ha cambiado, que apuesta por la moderación y las figuras con trayectoria. Veremos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios