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Un misterio

Sólo el pueblo llano parece librarse de esa maldición genética que nos impulsa a despreciar a nuestro país.

Por qué la mayoría de nosotros mantenemos una relación tan mala con nuestro propio país? Si lo pensamos bien, España es uno de los países del mundo que más odio suscita entre sus propios habitantes. O si no es odio, es burla y desprecio y hostilidad. En ningún país de Europa ocurre lo mismo que ocurre aquí: cada día vemos a docenas de humoristas, influencers, actores, políticos, músicos y personajes de la televisión que no desaprovechan ni una sola oportunidad de marcar distancias con su país o de criticarlo de forma cruel. Y no se trata sólo de política, no, sino que hay una especie de odio enquistado hacia la idea misma de España que no tarda en salir a flote.

No sé si ese odio es real o es una impostura que todos esos personajes se creen obligados a fingir para quedar bien ante su público: una especie de peaje hacia la popularidad. Mi teoría es que hay un poco de todo: hay un desprecio real, sí, pero también mucho postureo porque el patriotismo está mal visto entre nosotros. Y lo curioso es que ese odio aumenta cuando mayores son los ingresos y el nivel educativo de la gente. A mayor éxito y a mayor popularidad -y por tanto más razones para sentirse orgulloso de su propio país-, más odio y más desprecio. Sólo el pueblo llano parece librarse de esa especie de maldición genética.

¿Será por nuestras élites desastrosas, que no se han atrevido a dar la cara ni siquiera en estos momentos de máximo desafío al Estado de Derecho? ¿Será por nuestra vieja historia de intolerancia? ¿Será por el cainismo atávico de nuestra sociedad, en la que todo el mundo tiene que militar en un bando y nadie se atreve a militar en el bando que pueda ser considerado del enemigo? ¿Será por las sangrantes desigualdades sociales del pasado, que aún perduran en demasiados casos? ¿O será porque el Estado de las Autonomías ha desintegrado el sentimiento de comunidad nacional y ahora ya casi nadie parece identificarse con la idea de España? No lo sé, pero ese desprecio existe.

Si lo pensamos bien, España es un país razonablemente próspero y razonablemente civilizado. Gente como Lorca o Cernuda, que vivieron en una época atroz -que se lo digan a -, tuvieron motivos suficientes para odiar a España, pero ellos fueron mucho más patriotas que el 90% de nuestros intelectuales. Entonces, ¿qué es lo que pasa? ¿Cuál es el problema? Misterio.

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