Desde mi córner

Luis Carlos Peris

lcperis@diariodesevilla.es

El porqué del nirvana en que vive el bético

Aquello de equiparar la fuerza del equipo con la de su cuerpo social da la impresión de ser real

Da la impresión de que la ciudad deportiva de la que se viene hablando en el Betis nada tiene que ver con aquel fantasmal proyecto en Benacazón. Indudablemente, los tiempos han cambiado de tal forma que la imagen que ahora proyecta el Betis, por siempre y para siempre Real Betis Balompié, es diametralmente opuesta a aquella que emitía en el régimen anterior. Un régimen que se convirtió en arrollador para ir pudriéndose curso a curso.

Nadie en su sano juicio puede poner en solfa a la dirección actual y sólo basta con asomarse a las interioridades del club para comprobar que todo ha cambiado para mucho mejor. Bueno, digamos que no sólo ha mejorado sino que está lográndose que la imagen del Betis esté acorde con lo que siempre debió reflejar. Por eso cuando vemos cómo la capacidad económica va subiendo en progresión geométrica concluimos en que las cosas se están haciendo bien en la moqueta.

Por todo esto que anda ocurriendo no puedo dejar de recordar aquella frase de Lorenzo Serra el primer día que lo entrevisté. Descolgado en la penuria más negra, el Betis veía cómo el ascenso se le iba un año más mientras en el otro estadio de la ciudad cada quince días aparecía un ataúd en Gol Norte a su nombre. "Vengo al Betis con la intención de que el equipo se acerque a la magnitud de su cuerpo social". Y lo acercó mediante la gesta de lograr 22 de 24 puntos.

Mucha agua pasó bajo los puentes, días de vino y rosas trufados con el acíbar de la incompetencia y ahora vemos que la paridad equipo-afición parece confirmarse. Buena cosa, pues que lo mejor de un club sea, por goleada, la afición no es aconsejable. El fútbol se inventó para competir y este Betis ha logrado que la eficacia tanto en la moqueta como en la yerba esté logrando el nirvana en que actualmente vive el bético por cómo el equipo se acerca a la dimensión del club.

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