El Papa no vendrá a Andalucía

Los obispos aprietan, pero de momento solo cuentan Madrid, Barcelona y, sobre todo, las Islas Canarias

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León XIII.
León XIII. / M. G.

31 de enero 2026 - 04:00

En los preparativos de la primera visita de un Papa a España ocurrió de casi de todo. La Transición estaba pendiente de consolidación, el Gobierno de Calvo Sotelo sufría una larga agonía; y era patente la inexperiencia en la organización de la llegada de un jefe de Estado único el mundo. El presidente de la Conferencia Episcopal, Gabino Díaz Merchán, arzobispo de Oviedo, sufrió las durísimas presiones de sus hermanos en el episcopado. Todos exigían que Juan Pablo II acudiera a sus diócesis, sobre todo al saber que la estancia del Sumo Pontífice sería larga, un viaje de más de una semana: del 31 de octubre al 9 de noviembre. Aquello fue una jaula de grillos, dicho sea con todos los respetos. Hasta tal punto se enrareció el ambiente que don Gabino no pudo más y anunció que renunciaba a que el Santo Padre acudiera a su propia diócesis y, por lo tanto, no acudiera nada menos que a Covadonga. León XIV vendrá a España en junio, pero todo indica que no pisará Andalucía. Madrid, Barcelona y Canarias serán los destinos elegidos. En realidad el viaje se organiza por la visita a las islas que dejó pendiente el papa Francisco, al que el hoy obispo de Roma se refiere en sus alocuciones con toda gratitud. La isla de Hierro es la Lampedusa española, donde se registra la mayor presión en materia de inmigración ilegal, asunto del máximo interés en todos los sondeos de opinión. Los canarios asisten a diario a auténticos dramas humanos sobre los que Francisco quiso poner el foco. León XIV no ha realizado muchos viajes en su primer año como Papa.

Tampoco ha nombrado cardenales, cosa que seguro que hará a lo largo de 2026. El presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, arzobispo de Valladolid, y el prelado de Sevilla, José Ángel Saiz, son los dos favoritos españoles. El primero por el peso indiscutible que tiene como alto cargo. Y el segundo por su proyección como promotor de su diócesis como capital de la piedad popular, su conocimiento global de España y el Vaticano y su buena relación con Edgar Peña, número tres del Vaticano que conoce in situ la diócesis sevillana, arzobispo que tiene relación directa desde hace años con monseñor Piero Pioppo, nuncio de Su Santidad en España, todavía muy desconocido para muchos. No hay más que puedan aspirar a la púrpura ahora mismo, salvo sorpresa. En Valencia todavía vive el arzobispo emérito, cardenal Cañizares. Y en Santiago el prelado es muy joven, de la quinta del 68 y nombrado arzobispo en 2023. El Papa, en cualquier caso, no vendrá a Andalucía porque no hay ningún motivo de peso. O nadie lo ha expuesto aún. Juan Pablo II, por cierto, volvió a España en 1989 y fue a Covadonga. “¡Qué lugar tan hermoso!”, le dijo a don Gabino. La Santa Sede premió su generosa cesión de años antes. Y por todo lo alto.

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