EL Íbex 35 cerró la sesión de ayer con una caída del 2,75%, lo que llevó al selectivo situarse en los 10.145 puntos. La bolsa española vivió su peor semana desde la última del mes de enero, cuando se dejó un 5,7%. Ahora ahonda en los mínimos y el desplome prácticamente casi al 7% (6,9%).

El selectivo se vio afectado por las dudas en Grecia ante la llegada de un nuevo Gobierno, por la caída de los precios del petróleo y por los malos datos de China. En el mercado de deuda, la prima de riesgo se colocó en 125,7 puntos básicos, con la rentabilidad del bono a diez años en el 1,885%

Repsol, que ultima la compra de la petrolera canadiense Talisman Energy, se convirtió en el peor valor de la sesión, con una caída del 5,9%, seguido de Bankinter (-5,2%) y Telefónica (-3,5%). Santander (-3,3%) y BBVA (-3,2%) completaron el top cinco del ranking de caídas. Tan solo Amadeus (+1,80%) y Grifols (+0,56%) consiguieron aguantar el tipo ayer.

Los blue chips sufrieron los vaivenes del mercado y cerraron con caídas que oscilaron entre el 1,9% de Iberdrola y el 5,9% de Repsol. Tras los dos grandes bancos, las mayores caídas fueron las de Telefónica (-3,5%) e Inditex (-3,06%).

El pesimismo no ha sido sólo cosa de los mercados españoles, ya que los desplomes fueron la tónica general en las principales plazas europeas: Fráncfort cedió un 2,5%, París un 2,45% y Londres un 2,02%. En el mercado de divisas, el euro se intercambiaba a 1,2477 dólares.

El analista de XTB Javier Urones explica que con la fuerte caída del selectivo esta semana se desvanecen las ilusiones de muchos inversores que esperaban ver un rally en los días que quedan para finalizar el año. Para las próximas sesiones el experto espera que el Íbex recupere parte del terreno perdido esta semana y escalar hasta la cota de los 10.500.

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