Jorge benavides

Doctor Arquitecto

El plagio es problema o es noticia

La sociedad merece una explicación detallada del escándalo de los plagios en las tesis

La ministra alemana Franziska Giffey ha ofrecido la dimisión a su partido si la Universidad de Berlín le retira el título de doctorado por presunto plagio. Se ha publicado en agosto del presente año. Dos ministros más han dimitido por igual motivo: Annette Schavan de Ciencia e Investigación, en 2013 y Karl-Theodor zu Guttenberg, de Defensa, en 2011. Lo hicieron en cuanto la Universidad de Dusseldorf y la de Bayreuth, respectivamente, les anularon su título de doctor. Se han quedado sólo con el de bachiller.

Con respecto a la tesis de Schavan, Bruno Bleckmann, decano de la Facultad de Filosofía, ha dicho: la ministra ha presentado "como propio el rendimiento intelectual de otros autores". Un castigo ético, aunque duro, ejemplar.

En España "por copiar en lo sustancial párrafos de obras ajenas, dándolos como propios", destacados servidores públicos con el título de doctor, durante los últimos meses, han sido noticia de primera plana. Editoriales y numerosos columnistas han puesto en evidencia el problema y el escándalo: una tesis denunciada es copia de otra presentada pocos años antes, que también contenía plagios.

Quizá todas las universidades, también la de Sevilla, han tomado medidas para evitar que se produzcan estos casos pero ni han retirado títulos, ni son de conocimiento público. Como si fuera un problema menor.

Mientras tanto, los afectados, niegan, guardan silencio o justifican de manera curiosa las coincidencias, que no plagios; según dicen son olvidos involuntarios o cuestiones formales.

La tesis de doctorado es el resultado de una investigación original, rigurosa, que aporta algo nuevo. Se realiza bajo la dirección de un profesor titular de Universidad con sexenios o de un catedrático. Finalizada la investigación, después de al menos tres años, con el respaldo del director, se la pone en consideración de un Tribunal que la estudia, analiza, da fe de su calidad y la califica. Las tesis con plagios han obtenido la máxima calificación: Cum Laude. ¡Escandaloso!

Los periodistas han denunciado el condenable hecho, pero no han conseguido explicaciones de los académicos garantes de la calidad del trabajo presentado, en algunos casos, según se dice, de poca calidad y de corta extensión. La sociedad merece una explicación detallada.

La falta no se habría producido si quienes participaron en el Tribunal no hubiesen asumido su función como un mero compromiso administrativo. Es una responsabilidad académica de garantía social.

En Alemania el plagio es castigado. En España no se han anulado títulos de doctor. Si se han impuesto sanciones, se desconoce. Los directores y miembros de los tribunales de tesis no pueden guardar silencio.

La Universidad española tiene un problema, pero ha preferido asumirlo como noticia.

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