JORGE BENAVIDES

Doctor arquitecto

Un proyecto para el Pabellón Real

El Pabellón Real del 29 debería acoger un museo sobre la historia de la Exposición

Seguramente la Junta y el Ayuntamiento ya tienen previstos los programas conmemorativos de tres de los cuatro importantes aniversarios que se cumplirán en 2019: en abril, los ochenta años del fin de la Guerra Civil; en mayo, los noventa años de la muerte de Aníbal González; en junio, los cuatrocientos veinte años del nacimiento de Velázquez, el más grande pintor sevillano; y en agosto, los quinientos años de la partida desde Sevilla de Fernando de Magallanes para hacer la primera circunnavegación de la tierra.

Aníbal González es el arquitecto que tiene el mayor número de edificios protegidos, como ejemplos más representativos de la arquitectura regionalista en Andalucía; autor de la Plaza España, el monumento más visitado por los turistas nacionales y extranjeros, junto con la mayor parte de los edificios de la Exposición de 1929; al morir, debido a su inusitada honestidad, no dejó ni siquiera una casa a su familia; pero, eso sí, recibió el afecto multitudinario al pasar su féretro por las calles de la ciudad que tanto amó. Su eco aún permanece.

Bien se puede decir que el desarrollo urbanístico de Sevilla sintéticamente está marcado por los años: 711, 1248, 1492, 1929 y 1992 pero quizá el hecho más próximo que enriquece el sentido de pertenencia y de identidad cultural es la Exposición realizada en el Parque de María Luisa. Los edificios más emblemáticos precisamente fueron diseñados por Aníbal González, entre ellos el Pabellón Real, con sus fachadas completamente restauradas hace pocos meses; no así su interior todavía, sin uso determinado.

Las capitales más importantes de mundo tienen sendos museos de la ciudad. Sevilla no ha renunciado pero ha postergado este compromiso cívico. Ahora, tiene una imprevista oportunidad: en homenaje al más querido arquitecto sevillano, sería oportuno redactar el proyecto museológico para instalar en el mencionado Pabellón Real de su autoría, una exposición permanente sobre la historia, la realización y las consecuencias del Evento de 1929.

Se dispone de películas, imágenes, fotografías, documentos, carteles, sellos, publicaciones, obras de arte, propiedad del Ayuntamiento, de Instituciones Públicas y de privados que, con seguridad, contribuirían en dación de cuantos bienes conmemorativos tengan, para hacer realidad esta propuesta. Tendría la simpatía, la aceptación ciudadana y el interés turístico porque se dispondría de un espacio donde interactuar con un capítulo de la historia de Sevilla, complementario con aquellos que están en los museos cercanos: Militar, Artes Populares y Arqueológico.

Por sus dimensiones, sería un lugar entrañable con bajo coste económico y alta rentabilidad social. Un digno homenaje a Aníbal González a los noventa años de su fallecimiento.

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