Diario de Sevilla En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

El sastre y 'La Sastrería'

'La Sastrería'de Carlos Navarro debería figurar como un nuevo apartado de las guías de la ciudad

Para conocer una ciudad existen guías turísticas que nos informan de sus monumentos artísticos, sus barrios y sus rutas de interés. En otros apartados se recogen datos útiles como alojamientos, restaurantes, teatros, centros comerciales, horarios de museos y otras informaciones imprescindibles. Pero si nos paramos a pensar, todo esto no es más que el acercamiento al decorado sobre el que se desarrolla la vida cotidiana. Para entender en profundidad a una ciudad y penetrar en sus más íntimos secretos es necesario el conocimiento de su elemento humano. Paisaje y paisanaje. Arte y artistas. Historia y comedia.

En unos días la ciudad dispondrá de una guía imprescindible para la interpretación de lo que llamamos Sevilla. La Sastrería de Carlos Navarro abrirá sus puertas poniendo a disposición del público su fondo de armario. Trajes de todos los diseños y tallas elaborados a la medida del personaje, con la idea de ajustarse a su anatomía y adecuarse al estilo que más le favorece. El sastre, auténtico artesano, ha ido confeccionando la prenda señalando con la tiza las líneas del corte e hilvanando poco a poco cada una de las piezas del patrón. Los pespuntes finales han definido a la perfección cada una de las características del cliente dando inequívocas señas de su personalidad.

Políticos, empresarios, arzobispos, profesores, periodistas, médicos, abogados y personajes varios forman parte de la clientela de Carlos Navarro. Sevilla no sería la que es sin su presencia, no puede entenderse sin ellos, sería un decorado anodino sin la aportación de estos peculiares actores. El sastre ha cortado un traje a la medida de cada uno, sin esconder defectos anatómicos ni resaltar lo más elegante de sus perfiles, en un ejercicio de libertad inherente a la profesión de periodista. En estos tiempos de tallas y diseños estándares, en los que la información sirve a la empresa que le paga y ésta al capital que le sostiene, la aparición de este catálogo resultará imprescindible para conocer lo más íntimo de una ciudad tan peculiar como la nuestra y será un faro que ayudará a iluminar sus claves más secretas. La Sastrería debería figurar como un nuevo apartado de las guías de la ciudad por cuanto supone de información libre y valiente acerca de sus personajes. El sastre no se ha limitado a adaptar un prêt à porter, sino que ha conseguido crear una obra de arte.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios