la esquina

José Aguilar

El vuelco andaluz

LAS elecciones generales del día 20 tienen toda la pinta de registrar un vuelco radical en Andalucía: será la primera vez desde 1977 en que el Partido Popular obtenga más votos y más escaños andaluces en el Congreso de los Diputados y en el Senado que el Partido Socialista. Adiós granero, adiós baluarte.

Como he escrito reiteradamente, lo importante de una encuesta solvente, como la del Barómetro Joly que hoy ofrecemos a nuestros lectores, no es el dato aislado sobre intención y estimación de votos, sino la secuencia de datos que, en una serie de sucesivos sondeos, permite observar la evolución de los electores. Igualmente, tanto o más importante que las cifras de voto es el sentido de las respuestas a otras preguntas sobre cómo se perciben las demás cuestiones políticas y cómo se posicionan los encuestados.

En ambos aspectos el Barómetro resulta muy elocuente. En cuanto al contexto, el 82% de los andaluces califican de bastante mala o muy mala la situación económica de la comunidad autónoma (y el 91% de los jóvenes de 18 a 24 años); el 75,7% de los votantes del PSOE la ven igual de negativa, y son más los que creen que dentro de un año será peor que los que piensan que mejorará; el 62,3% dice que la situación política es bastante mala o muy mala (incluyendo el 50% de los votantes socialistas en 2008). Así pues, el sentir general es de rechazo a lo que hay y pesimismo sobre el futuro. La peor combinación para quien está gobernando.

Se constata en la valoración del Gobierno andaluz: la media es de 4,2 sobre 10, es decir, suspenso (cuando entró Griñán a presidir la Junta, la nota era 5,1, y la nota que le ponían los electores socialistas ha pasado de 6,6 entonces a 5,4 ahora). Ciertamente, la oposición del PP no sale mejor parada. Vamos, sale exactamente igual que el Gobierno: 4,2, pero es la primera vez que la Junta socialista no queda por encima de la oposición popular. Dos años y medio después de acceder a la Junta, todavía un 35% de los andaluces no recuerdan que el presidente se llama José Antonio Griñán, siendo los jóvenes y las mujeres los que menos le reconocen espontáneamente. El único dato favorable al actual presidente es que está mejor valorado que su adversario Arenas (4,6 frente a 4,4), aunque sus votantes le califican por debajo que los votantes populares a su candidato. Son los propios votantes socialistas que, en seis de cada diez casos, creen que no es bueno para Andalucía que el mismo partido gobierne treinta años seguidos.

Es por todo eso por lo que ante unas hipotéticas elecciones andaluzas que se celebraran hoy, el Barómetro refleja que una mayoría considerable cree que las ganará el PP y que la intención de voto pone al PP en la mayoría absoluta. Claro que eso sería en marzo.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios