María Auxiliadora Tous

En nombre de las agradecidas mamás de Helena, Marina y Ana

Mamás agradecidas

El pasado 13 de marzo nuestras niñas sabían que no volverían al cole por un tiempo. Sus caras reflejaban la incertidumbre de cómo se iban a desenvolver esos días en casa. El lunes 16 se prepararon para sentarse en sus mesas de estudio y esperar el correo de su maestra que le daría las indicaciones que debían seguir.

Cuando sonó el móvil abrieron el correo y ahí estaba su profe Pepa dándoles los buenos días, explicándoles las tareas que debían realizar y proponiéndoles además otras diferentes. Con cara de sorpresa recibían instrucciones de cómo iban a escribir un diario de confinamiento, todos juntos desde la distancia.

La mañana fue una locura: Pepa escribía, ellas miraban lo que iba indicándoles que tenían que hacer y cuando quisieron darse cuenta el cole había terminado hasta el día siguiente. A partir de ahí, cada mañana nos levantamos temprano para estar listas antes de que Pepa llegue a casa, dando los buenos días, enseñándonos que hay más noticias y además buenas, como el nacimiento de unos preciosos linces en Doñana, y proponiéndoles todo tipo de tareas al igual que hubieran hecho en el cole.

Pero lo que más bonito del día es escucharla hablar con toda la clase, un bullicio de niñas y niños que cuentan cómo están, lo que hacen, qué dificultades tienen en las tareas y al final cantan, fuerte, juntos, con alegría y con su maestra Pepa. No se puede pedir más. 

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