Tribuna

Miguel Ángel Matute (experto ferroviario)

Las asignaturas pendientes de Renfe

Gran parte de las incidencias que se están registrando en los trenes es por falta de mantenimiento preventivo de las unidades. La falta de información a los viajeros es grave

Viajeros esperan al tren en el andén de Santa Justa de Sevilla. Viajeros esperan al tren en el andén de Santa Justa de Sevilla.

Viajeros esperan al tren en el andén de Santa Justa de Sevilla. / Jose Ángel García (Sevilla)

Uno de los problemas más graves que tiene Renfe a la hora de abordar las incidencias es la falta de información a los viajeros que van dentro de los trenes. Esto les crispa y ahonda la gravedad subjetiva de lo que sucede. Al contrario de otras redes ferroviarias europeas, la información a bordo de los trenes descansa en el personal de la cafetería, con nula preparación ferroviaria y mensajes tasados preescritos. Cuando se produce algo fuera de lo normal, no saben cómo actuar y carecen de instrucciones al respecto.

Renfe lo fía todo a su Twitter –que no todos los viajeros miran– cuyos mensajes son escuetos y poco claros. Si la incidencia se prolonga, sube la ansiedad de los viajeros quienes a su vez escriben en Twitter lo que entienden que está pasando.

Si Renfe no aborda decididamente la información en los trenes está lastrando mucho su imagen.

Mantenimiento

Gran parte de las incidencias que se vienen registrando en los trenes acusan la falta de mantenimiento preventivo de las unidades.

El notable incremento en la utilización del material y la ausencia de inversión en nuevos trenes durante años, hace que los que están en vía reduzcan mucho su paso por los talleres para revisiones que anticipen las averías. Éstas acaban produciéndose en plena marcha con nefastas consecuencias para la explotación ferroviaria.

Está en curso un pedido de trenes para Alta Velocidad y Larga Distancia, cuyas primeras unidades no estarán disponibles hasta dentro de un par de años. Mientras, habrá que conformarse con lo que hay. Para los trenes de Cercanías y Media Distancia, desde el anuncio que hizo Fomento en el mes de enero sobre una posible compra masiva, nada se ha vuelto a saber.

Los retrasos en Adif

El mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias por las que discurren los trenes es competencia de Adif. Si en las líneas de alta velocidad el mantenimiento preventivo es mejor, en las convencionales deja mucho que desear y es causa de averías que repercuten en los trenes.

Si la inversión a realizar es más importante que un simple mantenimiento, ésta se retrasa por meses e incluso años.

En la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla los trenes llevan mucho tiempo sufriendo limitaciones de velocidad en varios puntos, debido a que no se han sustituido desvíos colocados hace más de 25 años y ya obsoletos.

Otro tanto pasa en la línea Sevilla-Huelva, donde hasta ahora no se ha tomado la determinación de renovar traviesas muy antiguas en diversos tramos, que han provocado incidencias.

La línea Sevila-Cádiz, cuya terminación es bastante reciente, ha visto ya también florecer limitaciones de velocidad en diversos puntos.

Y no digamos sobre las líneas Los Rosales-Zafra, Utrera-Bobadilla y Huelva-Zafra donde las escasas actuaciones se han hecho con traviesas y vías de segunda mano retiradas de otras líneas.

Si se quiere hacer del transporte ferroviario de viajeros y mercancías un eje vertebrador de España hay que planificar todo esto de otra manera.

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