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Más de 200 profesionales buscan al guardia civil que cayó al río

  • El agente Diego Díaz, malagueño de 52 años, fue arrastrado por la corriente cuando auxiliaba a tres personas que se habían quedado atrapadas en un coche en un arroyo de Guillena.

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Más de 200 profesionales participaron este domingo en el dispositivo de búsqueda del cabo de la Guardia Civil Diego Díaz, de 52 años y natural de Antequera (Málaga), que desapareció la noche del sábado tras caer a un arroyo en Guillena mientras auxiliaba a tres personas, dos de ellas atrapadas en un vehículo en el cauce del río como consecuencia de las fuertes lluvias.

La búsqueda se inició el sábado por la noche con unos 30 profesionales y se prolongó durante casi toda la madrugada hasta que, por seguridad, sobre las tres y media de la mañana se paralizó para retomarla a las seis con más efectivos. Este domingo, ya eran más de 200 los profesionales que participaron en la búsqueda, entre ellos miembros de la Guardia Civil, Bomberos del Ayuntamiento de Sevilla, Protección Civil, Policía Local y Policía Nacional. Algunos de ellos estaban fuera de servicio y acudieron de forma voluntaria.

"Siempre nos volcamos en nuestro trabajo, pero hoy más. Se trata de un compañero, uno de los nuestros", comentaba un guardia civil en el puesto de mando avanzado instalado en la gasolinera de la entrada de Guillena, desde donde se coordinaban los trabajos de búsqueda.

El sábado por la tarde noche, una joven pareja de Sevilla quedó atrapada en su vehículo en una zona empantanada del arroyo Galapagar, entre Guillena y la pedanía Torre de la Reina. "Los jóvenes se asustaron y llamaron al padre de uno de ellos, que acudió a la zona para rescatarlos sin éxito", explicó el alcalde de Guillena, Lorenzo Medina. Los afectados alertaron al servicio de emergencias 112 sobre las 21:40. Hasta este punto se desplazaron efectivos de los Bomberos y una patrulla de la Guardia Civil, en la que se encontraba el cabo Diego Díaz. Los servicios de emergencias lograron sacar el coche y socorrer con éxito a los tres accidentados, que se encontraban desorientados pero ilesos.

"Durante el rescate, cayeron al río uno de los jóvenes y el guardia civil. El chico, de unos 20 años, logró salir a flote y agarrarse hasta que los bomberos consiguieron rescatarlo, pero Diego fue arrastrado por la corriente", aclaró Antonio Pajuelo, jefe del servicio de Protección Civil y 112.

Buzos de los Bomberos del Ayuntamiento de Sevilla y de la Guardia Civil realizan inmersiones en el dispositivo de búsqueda

Desde entonces no se ha dejado de buscar en un tramo de unos 10 kilómetros entre Guillena y La Algaba. "Se ha divido el río en cuatro sectores. Creíamos que lo encontraríamos en el primero, entre el punto en el que ocurrió el accidente hasta donde el arroyo Galapagar confluye con el río Rivera de Huelva, pero no fue así. Éste es un arroyo con muchas cañas, ramajes y piedras y pensábamos que podía haberse agarrado a algo o quedado atrapado", continúa Antonio Pajuelo.

El jefe del servicio del 112 explicó que a unos 400 metros de donde se produjo la desaparición, el arroyo Galapagar confluye con el Rivera de Huelva. El sábado por la noche, la corriente de este río era muy fuerte debido a las intensas lluvias caídas y el desembalse de los pantanos del Gergal y La Minilla, en este mismo cauce. Emasesa cerró ayer las compuertas de ambos pantanos para facilitar las labores de rescate, lo que permitió que el nivel del río bajase cerca de dos metros.

"En el puente de La Algaba hay varios observadores por si Diego pasa por ahí, ya que, poco más abajo, el Rivera de Huelva confluye con el Guadalquivir. Ese es nuestro gran temor, que llegue hasta el Guadalquivir, ya que éste es un río vivo y con mareas, y la búsqueda se complicaría", señala Pajuelo. "La búsqueda se está haciendo en el agua, por aire y a pie, porque las orillas tanto del arroyo del Galapagar como del Rivera de Huelva están intransitables. El río se ha salido de su cauce y ha anegado zonas de cultivos. El coche llega hasta donde puede y a partir de ahí la búsqueda es a pie".

Al dispositivo de rastreo, se han unido la Policía Judicial del Instituto Armado, Bomberos, Policía Local, Policía Nacional, unidades de Seguridad Ciudadana, el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA), la Unidad Canina de la Guardia Civil y medios aéreos y acuáticos, como el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Benemérita.

Diego Díaz, de 52 años, es soltero y natural de Antequera (Málaga). Quien le conoce dice que es una persona discreta e introvertida y que apenas le quedaban tres años para entrar en la reserva. Vive y trabaja en Guillena desde hace unos 16 años, cuando lo destinaron a la comandancia de este municipio.

Lugar donde se produjo el accidente y donde cayó el guardia civil al agua. Lugar donde se produjo el accidente y donde cayó el guardia civil al agua.

Lugar donde se produjo el accidente y donde cayó el guardia civil al agua. / Juan Carlos Muñoz

"Prácticamente ha sido la cabeza visible de nuestro cuartel de la Guardia Civil, ya que durante mucho tiempo no hubo un sargento", señalaba el alcalde guillenero, que pasó la mañana en el puesto de mando avanzado interesándose por los trabajos. "Es una persona muy discreta y servicial. Se implica mucho en la vida del pueblo". Según el alcalde Lorenzo Medina, la madre y dos hermanos de Diego Díaz llegaron ayer a Guillena desde Málaga para conocer los últimos detalles sobre los trabajos de búsqueda. La pareja de jóvenes rescatados la noche anterior también se acercaron al puesto de mando para interesarse sobre el cabo, según aseguró el alcalde.

"La situación es muy triste y pesimista, ya que conforme pasan las horas,la situación se complica y, si esta vivo, puede sufrir hipotermia. Todo el mundo se ha volcado, incluso personal que no estaba de servicio se está acercando desde diferentes zonas colindantes", continuaba el regidor. El personal del dispositivo no cesa en la búsqueda pero es consciente de que pasadas 24 horas las posibilidades de encontrarlo vivo disminuyen.

Numerosos curiosos observaban también en los diferentes puntos establecidos los trabajos de los profesionales. En Torre de la Reina, un grupo de bomberos se preparaban para nuevas batidas por el río. "Recordad que viste el uniforme de la Guardia Civil, que es verde, pero no fiaron de esto, ya que con el fango puede que no se distinga", comentaba un bombero en medio de un corrillo dando las últimas instrucciones a sus compañeros antes de que se montaran en las embarcaciones. "Tened cuidado, es una zona con muchos ramajes y recovecos, y aún hay corriente", insistía.

Los trabajos continuaron durante toda la jornada de este domingo. Ya por la tarde, se incorporó una retroexcavadora en el punto donde se cayó el cabo para remover la tierra por si se hubiera quedado atrapado en barro. También se sumó personal del Infoca para desbrozar la zona y continuar los trabajos a pie, y se instaló un globo de iluminación para poder proseguir con las labores de búsqueda por la noche. Al cierre de esta edición, Diego Díaz continuaba desaparecido.

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