Provincia

Cruce de denuncias entre un vecino y el alcalde por una supuesta agresión

  • El ciudadano es un parado de 53 años que había pedido ayuda a Gaviño y al que se le ofreció un contrato de emergencia social · Fue detenido por la Policía Local

Un posible mal entendido, las consecuencias de la tensión que se vive en muchos pueblos por la falta de empleo o un efecto colateral del contacto directo con el ciudadano que caracteriza la política municipal. Quizá alguna de estas tres razones pueda explicar el rocambolesco incidente que el viernes 29 de octubre se vivió a las puertas del Ayuntamiento de Bormujos.

Una discusión entre el alcalde, el independiente Baldomero Gaviño, y un vecino de 53 años que le había pedido trabajo, Eugenio Venegas, se saldó con la detención de este último por agresión al edil. Venegas ha presentado también una denuncia contra el regidor, porque asegura que fue éste el que, pese a que supera los 70 años, le propinó un puñetazo y tuvo que sujetarle.   

Se da la circunstancia de que ambos son vecinos de toda la vida de la localidad, se conocen y han trabajado el uno para el otro. Venegas asegura que en más de una ocasión le ha arreglado "las botas y las cinchas de los caballos", mientras que Gaviño, que es abogado, le asistió como tal en alguna ocasión. Pese a todo, tendrán que verse las caras en el juzgado.

El caso es que el detenido, que dice llevar 15 meses parado y a punto de que se le acabe la prestación, acudió a Gaviño buscar trabajo y éste le derivó a la asistente social, que primero le asesoró para que se diera de baja de cara a una inminente operación quirúrgica y, más tarde, le ofreció un contrato. Según fuentes municipales, lo que llegó a firmar el día anterior a la supuesta agresión fue un contrato de emergencia social de los que disponen los municipios.

El propio Venegas cuando se encontró con el alcalde esa mañana quiso aclarar la cifra que iba a cobrar que considera insuficiente para él, su mujer y su hija. El alcalde, según consta en su denuncia, "no quiso dar explicaciones", por lo que le reprochó que "siempre metan a los mismos en el Ayuntamiento y a los que ellos quieren".

Cuando el edil se iba, quiso sujetarle del brazo para que le oyera y fue cuando -según la versión del detenido, que dista de la del edil- se volvió y le golpeó en el labio. Fuentes municipales aclaran que fue el vecino el que tiró el contrato al alcalde e inició el forcejeo. Todo ocurrió frente al Ayuntamiento, donde está la sede de la Policía Local, que detuvo y esposó inmediatamente al vecino, trasladado más tarde ante Guardia Civil. Éste asegura que los testigos no vieron nada, pero el portavoz municipal insiste que varios trabajadores de las obras del Ayuntamiento sí que presenciaron la agresión.

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