Provincia

Heridos dos guardias civiles al impedir una agresión machista en Estepa

  • Uno de los agentes llegó a perder el conocimiento al caer el agresor encima durante un forcejeo y golpearse la cabeza contra el suelo

  • AUGC denuncia que era la única patrulla disponible esa noche para 11 pueblos de la Sierra Sur

Guardias civiles de Estepa, en una imagen de archivo. Guardias civiles de Estepa, en una imagen de archivo.

Guardias civiles de Estepa, en una imagen de archivo. / M. G.

Dos guardias civiles resultaron heridos el pasado domingo 20 de septiembre en Estepa cuando intervenían en un servicio relacionado con la violencia machista. Uno de los agentes se golpeó en la cabeza contra el suelo y llegó a perder el conocimiento. Tuvo que ser hospitalizado con una hemorragia craneal y una fuerte conmoción, según ha informado este jueves la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

Los hechos ocurrieron durante la madrugada del domingo. Una patrulla de la Compañía de Osuna se dirigió a Estepa al ser alertada por la central (COS) de la Comandancia de Sevilla, ya que había saltado el dispositivo electrónico de alarma de una mujer víctima de violencia de género en este pueblo. La central derivó el aviso a la única patrulla existente en la zona esa noche, que pertenecía al pueblo de Casariche. 

Los dos agentes llegaron al domicilio al mismo tiempo que la mujer víctima de violencia machista. En un primer momento entendieron que quizás el dispositivo de alerta había saltado por problemas de batería. No obstante, la patrulla acompañó a la mujer al interior de la vivienda para asegurarse de que no había nadie. Después de una inspección ocular, observaron en el interior una puerta forzada y seguidamente la sombra de una persona.

Al interceptarlo, el sospechoso se negó a identificarse, aunque rápidamente la mujer vio que se trataba de su ex pareja, que había quebrantado la orden de alejamiento. Los agentes intentaron detenerlo en ese momento, pero el hombre se resistió. Se trababa de una persona de gran complexión y musculatura, que se revolvió y arremetió contra los guardias civiles en un intento de huir del lugar. 

Llegó a producirse un forcejeo entre los guardias y el presunto agresor, que trató de sustraer las defensas e incluso una de las armas reglamentarias. En un momento dado, tras haberse zafado de uno de los agentes, mientras el otro le sujetaba por la cintura, el agresor cayó sobre este segundo guardia. Debido a su corpulencia, le golpeó duramente el cráneo contra el suelo. 

El impacto le provocó una fuerte conmoción que le hizo perder la consciencia y le causó una hemorragia craneal. Al ver esto, el otro componente de la patrulla se centró en atender a su compañero y desistió de sujetar al agresor, que huyó a la carrera, aunque sería detenido más tarde. El agente solicitó refuerzos y una ambulancia para su compañero, al temer por la vida de éste. 

Ambos agentes fueron trasladados al hospital comarcal de Osuna, con diversas contusiones. Al guardia que se llevó el golpe en la cabeza tuvieron que darle seis puntos de sutura. Los dos causaron baja para el servicio. 

Necesidad de un nuevo modelo de organización

AUGC lamentó este jueves la "organización obsoleta de la Guardia Civil en pleno siglo XXI" y pidió una "profunda reforma del modelo policial" para que no vuelvan a producirse situaciones como esta. "A la falta de personal, especialmente acuciante en esta zona de la Compañía de Osuna, se une la deficiente organización". La asociación explica que esa sola patrulla debía cubrir once municipios distintos, en un radio de acción de más de cincuenta kilómetros y con una población global potencial cercana a los 50.000 habitantes. La primera patrulla de apoyo, procedente de Osuna, tardó en llegar 25 minutos, y la siguiente 45, por lo que el agresor se dio a la fuga. Horas después se organizó un dispositivo de búsqueda y fue detenido. El juez de Guardia decretó su ingreso en prisión. 

La asociación de guardias civiles destaca "la profesionalidad de los agentes, pues con su celo profesional evitaron una más que posible agresión por violencia de género, a riesgo de su integridad física". Por otro lado, denuncia que, "de no haber adquirido por sus medios las fundas antihurto de sus armas reglamentarias, ya que la Guardia Civil no las proporciona, pudiera haber dado lugar a la caída del arma durante el forcejeo y/o a la sustracción por parte del agresor de la misma, y las consecuencias pudieran haber sido bastante más graves". AUGC recuerda que las fundas de dotación no tienen sistema antihurto, y desgraciadamente ya se han producido casos en que un delincuente arrebata el arma a un agente y le dispara, con fatal desenlace.

Desde esta asociación profesional se prestará la debida defensa jurídica a ambos guardias, que son afiliados a AUGC, personándose como acusación particular contra este individuo, para que todo el peso de la ley recaiga sobre el mismo.

AUGC viene demandando un nuevo modelo policial, orientado a una mejor gestión de las funciones, medios y a la reorganización territorial de las unidades, pues aparte de la necesidad de reposición de plantillas, mermadas tras la crisis, con la reorganización de unidades de la Guardia Civil se daría un servicio efectivo y de la calidad a los ciudadanos, pues tenemos una organización territorial arcaica heredada del siglo XIX, con muchos puestos en la provincia diseminados, que la mayor parte del tiempo están cerrados por falta de personal, y cuando están abiertos se detraen algunos efectivos para el desempeño de labores burocráticas o estáticas. De ahí la necesidad de concentración en unidades más grandes, con todas o varias especialidades que permitan tener varias patrullas operativas en una zona, al mando de un coordinador de servicios.

Como ejemplo de esta propuesta, en lo que afecta a la provincia de Sevilla, la entidad toma como ejemplo el despliegue de parques de bomberos de la provincia, que con 26 bases atiende a todo el territorio, precisamente por esa concentración y colaboración recíproca, mientras que la Guardia Civil cuenta con 69 puestos, muchos de los cuales abren unas pocas horas a la semana y solo varios días de la semana.

AUGC es la decana de las asociaciones profesionales y la mayoritaria en el Consejo de la Guardia Civil. Cuenta con representación en todo el territorio español, en cada una de las unidades y especialidades del Cuerpo y viene liderando el movimiento asociativo desde la llegada de la democracia, cuando nació como un sindicato clandestino. Su lucha por la democratización de la institución le valió en 2010 el Premio Nacional de Derechos Humanos que concede la Asociación Pro Derechos Humanos de España.

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