Utrera

Rechazan la denuncia de una niña que dijo haber sido violada y maltratada

  • La Audiencia de Sevilla ha absuelto al tío de la menor de los abusos sexuales que le achacaba por falta de pruebas y "contradicciones insalvables".

La Audiencia de Sevilla ha absuelto a un joven que fue juzgado por violar presuntamente a su sobrina de 12 años, una niña que también denunció que sus abuelos la maltrataban y que le obligaban a hacer las tareas domésticas bajo amenazas. 

El acusado L.M.H.F., de 21 años, se enfrentó a una petición de 10 años de cárcel y el pago de 6.000 euros de indemnización por, presuntamente, violar a su sobrina de 12 años en Utrera. 

Una sentencia de la Sección Séptima de la Audiencia relata que en la tarde del 14 de septiembre de 2009, la chica, entonces de 12 años, llamo al 112 solicitando ayuda y manifestó a la Policía que sus abuelos la maltrataban y que su tío abusaba de ella. 

Al día siguiente, 15 de septiembre, la menor declaró en la Policía que sus abuelos la habían pegado reiteradamente y que en la noche del 13 de ese mes, tras una discusión, su abuelo le dio un fuerte golpe en la espalda tras lo cual "estuvo dos días que no podía moverse". 

Sobre su tío, aseguró que la pegaba para obligarla a realizar tareas que le correspondían a él y que cuando se quedaba a solas con él, le tocaba todo el cuerpo y la amenazaba con pegarle si se resistía. 

La joven mantuvo sus acusaciones el 3 de mayo de 2011 en el juzgado de instrucción, donde reiteró que su tío le quitaba muchas veces la ropa y le hacía fotos cuando la sorprendía desnuda en la cama. 

En el juicio oral, la chica añadió otros delitos y relató que en una ocasión su tío entró en su cuarto, le bajó los pantalones y las bragas y la violó vaginalmente, agresión que había intentado en otras ocasiones. 

También relató unos tocamientos de índole sexual del procesado en la piscina, estando presentes varios miembros de su familia. 

Sin embargo, la sentencia dice que las distintas versiones de la denunciante incurren en una "contradicción insalvable" que obliga a aplicar el principio de in dubio pro reo y de la presunción de inocencia. 

A la falta de pruebas, los jueces añaden otros indicios como la declaración de la profesora y tutora de la menor en aquellas fechas, quien manifestó que no notó nada extraño en ella y sólo recordaba que le llamaba la atención para que se comportara bien, pero no notó "ningún trastorno de conducta, abatimiento, tristeza o menor rendimiento escolar derivado de ese posible acoso sexual, como es lo usual según nos enseña la experiencia". 

Aunque no fue objeto de acusación en el juicio, los jueces también desestiman la presunta agresión sufrida cuando su abuelo la golpeó en la espalda a las 22 horas del 13 de septiembre de 2009, que supuestamente la dejó sin poder moverse dos días, pues un parte de asistencia médica dio cuenta de que "la menor no presentaba lesión alguna a las 23.20 horas del día siguiente". 

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